Vuelta a Galilea y primeros discípulos - Mateo 4, 12-23
Al enterarse Jesús que habían arrestado a Juan se
retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaúm, junto al lago, en
el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplio lo que había dicho el
profeta isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al
otro lado del Jordan, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en
tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de
muerte, una luz les brilló". Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:
-convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos. Pasando junto al lago de
Galilea vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, que
estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: -Venid y
seguidme y os haré pescadores de hombres. Inmediatamente dejaron las redes y le
siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de
Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su
padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y
lo siguieron. Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el
Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.
Resumen
Un día pasaba Jesús junto al lago
de Galilea, y se encontró con Pedro y Andrés, y les invitó a que se fuesen con
él. Ellos dejaron de pescar, pues eran pescadores, y le siguieron. Jesús
entonces comenzó a predicar a la gente que se convirtiese, pues el Reino de los
cielos estaba muy, muy cerca.
Elaborado por: Fr. Emilio
Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
La espiritualidad del mundo medieval contribuyó a que toda Europa se poblara de iglesias. Éstas eran construidas por maestros especializados que se trasladaban de unos lugares a otros, allí donde se necesitaba construir un templo. Ellos difundieron el primer estilo común de toda Europa: el arte románico.
La iglesia era el lugar más importante en las aldeas medievales. Como sus interiores eran demasiado oscuros, se pensó en animarlos con pinturas.
Las pinturas y esculturas románicas se usaron para explicar de forma didáctica la Historia Sagrada, la vida de Jesús, de la Virgen María o de los santos.
Se usaron símbolos e imágenes para representar el bien y el mal. Sólo se representaba lo importante y se utilizaban pocas líneas.
Un ejemplo es el Pantocrátor de Villamana (s.XIV) que se encuentra en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón. Esta pintura al fresco estaba en el ábside de una iglesia románica.
Foto web Museo Diocesano Barbastro-Monzón
Otro ejemplo es el Pantocrátor de Vio, que proviene de la iglesia parroquial de San Vicente Mártir (S.XII). Estas pinturas fueron arrancadas, pasadas a lienzo y restauradas. Actualmente se encuentran en una capilla norte de la catedral de Barbastro y datan del s.XIII.
Unai Quirós nos ha preparado materiales didácticos para el Día de la Paz con el título "Cultiva la Paz". En el siguiente enlace podéis descargarlos https://www.unaiquiros.com/
En aquel tiempo, al ver Juan a
Jesús que venía hacia él, exclamó: - Este es el Cordero de Dios, que quita el
pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: -"Tras de mí viene un
hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo". Yo no lo
conocía, pero he salido a bautizar con agua para que sea manifestado a Israel.
Juan dio testimonio diciendo: - He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo
como una paloma y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a
bautizar con agua me dijo: - Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse
sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo. Y yo lo he visto, y
he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.
Resumen
Un día pasaba Jesús por donde
estaba Juan el Bautista. Al verlo Juan dijo: -¡Mirad, el hombre del que os
hablé! y continuó diciendo: -Yo testifico que Jesús es el Hijo de Dios, pues vi
como el Espíritu Santo en forma de paloma se posaba encima de él.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
Esta semana comenzaremos a descubrir el arte religioso medieval enmarcado en el proyecto del centro sobre la Edad Media. Como introducción, recordaremos qué es la Diócesis, su división en arciprestazgos y averiguaremos dónde se encuentra todo el arte religioso diocesano. También señalaremos en una línea del tiempo la Edad Media.
Esta mañana los alumnos de Infantil han visto el vídeo de Valivan sobre la Epifanía. Así han recordado los personajes de los Reyes Magos a los que ellos mismos han dado vida. ¡Se lo han pasado genial!
Infancia Misionera es una Obra
del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo. Infancia
Misionera promueve actividades misioneras en colegios y catequesis con las
que educar a los niños en la fe y la solidaridad con la misión.
También invita a los niños a colaborar personalmente con sus ahorros para los
niños de las misiones. Los niños ayudan a los niños.
“Con Jesús a Egipto”. Este
año vemos a Jesús Niño refugiado en Egipto, viviendo en carne propia el
sufrimiento y la injusticia que afligen a los más débiles. Desde el principio
Jesús conoce la oposición y la persecución, y también desde estos primeros
momentos manifiesta cómo Dios opta por los pequeños y nos libera del mal (cf.
CCE 530). Esta es la gran esperanza que nos mueve a quienes somos enviados a
transmitir al mundo el amor de Dios, como hacen los misioneros.
“¡En marcha!”. La Sagrada
Familia se ve obligada a ponerse en camino, como tantos migrantes, refugiados y
desplazados forzosos de nuestros días. “En marcha” se ponen los misioneros para
anunciar a Jesús a quienes no lo conocen. Y este grito es también para todos
nosotros, para que no nos quedemos quietos, sino que salgamos al encuentro del
otro y de Dios.
En aquel tiempo fue Jesús desde
Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Pero Juan
intentaba disuadirlo diciéndole: - Soy yo el que necesito que tu me bautices, ¿
y tú acudes a mí? Jesús le contestó: - Déjalo ahora. Está bien que cumplamos
así todo los que Dios quiere. Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó
Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba
como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía: -
Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto.
Somos su hijos amados.
Jesús fue al Jordán para ser
bautizado por su primo Juan. Jesús sabía que era profeta y le respetaba y era
amigo suyo. Al verlo Juan dijo: -¡Mirad, el hombre del que os hablé! y después
dijo a Jesús: -Eres tú el que me tienes que bautizar, ¿y vienes para que yo te
bautice? Pero Jesús le mandó que lo hiciera. El Espíritu de Dios entró en
Jesús, y se oyó la voz del Padre que dijo "Este es mi hijo, el amado mi
predilecto". Todos estaban pendientes de Jesús, después de oír la voz de
Dios. Y Jesús, luego se retiró a orar al desierto.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
Nos llegan estas imágenes desde la parroquia de Banao en Cuba. Los niños cubanos reciben el material escolar recogido en el colegio durante los meses de noviembre y diciembre y nos muestran su agradecimiento. ¡Somos solidarios cuando ayudamos a los demás! ¡Muchas gracias a todos!
De muy lejos llegaron a Belén
unos sabios que, cuando encontraron a Jesús, se pusieron de rodillas ante él y
le ofrecieron unos regalos delicados: oro, incienso y mirra. Este día, conocido
como el día de los Reyes, celebramos que Jesús es alguien importante para todos
-también para los de muy lejos como los sabios de Oriente- y no sólo para
algunos pocos como creían los judíos. A veces, muchos que vienen de lejos nos
dan lecciones a los de cerca. Ellos sí que encontraron en Jesús al rey que
buscaban. ¡Felices y afortunados!
Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
Adoración de los Magos - Mateo 2, 1-12
Jesús nació en Belén de Judá en
tiempos del rey Herodes. Entonces, unos Magos de Oriente se presentaron en
Jerusalén preguntando: - ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque
hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo. Al enterarse el rey
Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos pontífices
y a los letrados del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron: - En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta:
"Y tú, Belén tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las
ciudades de Judá; pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo
Israel". Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos para que le
precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén,
diciéndoles: - Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño, y, cuando lo
encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo. Ellos, después de oír al
rey, se pusieron en camino y y de pronto la estrella que habían visto salir
comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al
ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al
niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo
sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido
en sueños un oráculo para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra
por otro camino.
NARRADOR – Hace mucho, mucho tiempo, más o
menos dos mil años, sucedió una historia que cambió nuestra existencia. Surgió
una luz que, aún hoy, brilla en nuestros corazones… Pero a eso pasaremos más
tarde. Sí, será mejor que empecemos por el principio. A ver que recuerde… Sí,
dos mil años… Belén… Aquí empieza:
(MÚSICA BAJITA. SALEN EN SILENCIO SAN
JOSÉ Y LA VIRGEN MARÍA POR DETRÁS)
NARRADOR – La noche era fría y desagradable.
Un hombre llamado José, carpintero y muy trabajador, y su mujer María, camina
cansados por Belén. María está embarazada y su hijo a punto de nacer:
S.
JOSÉ – Tranquila
María, pronto encontraremos un lugar donde refugiarnos.
MARÍA – Seguro que sí, Dios proveerá.
¡Mira, una posada!
NARRADOR – Cerca del lugar había una posada de
la que se veía salir el cálido humo de unas brasas. Seguro que allí podrían
pasar la noche sin problemas, seguro que allí el niño de José y María tendría
unas mantas donde dormir, pero…
POSADERO
1 – Pero, ¿qué os
creéis? ¿Qué os voy a dar posada sin pagar? De ninguna manera. Si hace frío os
fastidiáis, que no estoy yo aquí para dar cobijo a cualquiera.
NARRADOR – José y María dieron media vuelta y
siguieron caminando. El frío era cada vez más helador, y la noche cada vez más
cerrada. José, ayudando con cariño a su mujer, volvió a decir:
S.
JOSÉ – Tranquila
María, seguro que pronto encontraremos algún sitio donde guarecernos.
MARÍA – Seguro que sí, Dios proveerá.
¡Fíjate, otra posada!
NARRADOR – Por el sendero vieron una vieja
posada de gruesa madera. Cuanto más se acercaban, más se podía sentir el calor
de su chimenea. Seguro que allí podrían saciar el hambre que tenían, seguro que
allí podrían ser bien cogidos, pero…
POSADERO
2 – Lo siento mucho,
la posada está llena. No tengo sitio para vosotros.
NARRADOR – José miró a María con cara de pena.
Cada vez lo estaba pasando peor. José respondió:
S.
JOSÉ – Por favor,
sólo queremos un lugar pequeño donde refugiarnos del frío.
NARRADOR – El posadero, viendo el estado en el
que estaba María, se lo pensó mejor y dijo:
POSADERO
2 – Aquí detrás hay
un viejo pesebre donde nadie os molestará. No es muy caliente, pero es mejor
que nada. Tomad unas mantas y un poco de pan.
NARRADOR – Tras darle las gracias, José y
María se fueron la pesebre. Era un viejo portal medio derruido en el que había
un buey y una mula. Estaba lleno de paja, con lo que el frío se hacía más
llevadero.
Al poco de llegar, María dio a luz un niño que se llamaría Jesús. Cuando
nació, la noche, que era cerrada en Belén, se llenó de estrellas. Y una
brillaba más que ninguna anunciando que algo extraordinario había ocurrido.
Cerca del lugar, unos pastores se calentaban las manos junto a una
pequeña hoguera. De pronto un ángel apareció y les dijo:
ÁNGEL – Atentos que os anunció una gran alegría
para todo el mundo. Ha nacido el Salvador. Seguid a la estrella que os llevará
hasta un niño envuelto en pañales en un pesebre.
NARRADOR – Al momento, los pastores se
pusieron en camino cogiendo sus zurrones y comida. Cuando se encontraban a
otros les decían:
PASTORES – Vamos a Belén, a ver al Niño Dios.
NARRADOR – Cada vez que se acercaban iban
siendo más, y allá por donde pasaban, todos decían:
PASTORES - Vamos a Belén, a ver al Niño Dios.
(EL ÁNGEL SE PONE EN EL PORTAL)
NARRADOR – Cuando llegaron al pesebre, todos
se arrodillaron. María y José cuidaban al niño y un pastor se acercó y dijo:
PASTOR
1 – Venimos a adorar
al niño Dios que ha nacido en Belén. Es poco lo que traemos.
NARRADOR – Y le dio algo de comida y ropa
hecha con la lana de sus ovejas. José respondió:
S.
JOSÉ – El que da lo que tiene, recibe el mundo
entero.
NARRADOR – Al oír esto, los pastores se
pusieron mucho más contentos. De pronto, aparecieron tres hombres de gran edad.
Parecían muy ricos y venidos de muy lejos: al legar, los pastores se apartaron
a los lados. El que era más viejo de los tres se arrodilló y dijo:
MELCHOR – Este es el niño que trae la paz al
mundo.
NARRADOR – Y dejó un cofre junto al niño. El
otro hombre se arrodilló a continuación y dijo:
GASPAR – Venimos desde Oriente siguiendo la
estrella para adorar al rey de los judíos.
NARRADOR – Y dejó otro cofre junto al niño. El
último terminó:
BALTASAR – Gloria a ti, que das la paz.
NARRADOR – Y dejo una última urna. Los regalos
eran oro, incienso y mirra. Durante mucho tiempo estuvieron adorando al niño y,
cuando volvieron a sus casa, lo hicieron glorificando y alabando a Dios por
todos lo que habían visto y oído.
Aquí empieza la historia. Tantas veces oída y, sin embargo, tan presente
hoy en día. Hoy, otra vez, recordamos aquel frío pesebre y aquellas voces de
los pastores diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombre de
buena voluntad”.