domingo, 17 de noviembre de 2019

Evangelio Domingo 24 noviembre

Domingo, 24 de noviembre de 2019 – Jesucristo, Rey del universo

Los tiempos o momentos difíciles que Jesús anunció a sus amigos, también los vivió él, cuando le persiguieron las autoridades, le traicionaron los amigos, le dejaron solo, y le maltrataron hasta matarle en la cruz, condenado como si fuera un malhechor. Cuando estaba crucificado, algunos le decían con burla: ¡Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo ! Uno de los crucificados con él, sin embargo le dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino. Y Jesús le respondió: Hoy estarás conmigo en el paraíso. Te lo aseguro.


El buen ladrón - Lucas 23, 35-43

En aquel tiempo, las autoridades y el pueblo hacían muecas a Jesús, diciendo: - A otros ha salvado; que se salve a sí mismo si él es el Mesías de Dios, el elegido. Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo: - Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo. Había encima un letrero es escritura griega, latina y hebrea: "Este es el rey de los judíos". Uno de los malhechores crucificados lo insultaba diciendo: - ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros. Pero el otro lo increpaba: - ¿Ni siquiera temes tú a Dios estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada. Y decía: - Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino. Jesús le respondió: - Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.






Evangelio dialogado
Narrador: Hoy es la fiesta de Cristo Rey del Universo. Es la historia de un rey que murió muy distinto a los reinos de este mundo. Recordemos el momento:

 Cuando crucificaron a Jesús, las autoridades y el pueblo se burlaban de él, diciendo:

Niño1: A otros ha salvado, que se salve a sí mismo si de verdad es el Mesías de Dios.

Niño 2: Eso es, que se salve a sí mismo si es el Mesías de Dios, el Elegido.

Narrador: Se burlaban también de él los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo:

Niños: Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.

Narrador: Había encima de la Cruz un letrero en escritura griega, latina y hebrea: “ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS”.

Uno de los malhechores crucificados le insultaba diciendo:

Malhechor1º: ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.

Narrador: Pero el otro malhechor le regañaba.

Malhechor2º: ¿Ni siquiera tú, estando en el mismo suplicio, tienes temor de Dios?

Malhechor1º: Si es Dios... ¿por qué le han condenado como a nosotros?

Malhechor2º: Nuestra condena es justa, recibimos el pago de lo malo que hicimos, pero éste no ha hecho nada malo.

Narrador : Y dirigiéndose a Jesús le dice:

Malhechor 2º: Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino.

Jesús: Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández

Adviento-Fano-2019

Propuesta de Fano para el próximo Adviento 2019.
















sábado, 16 de noviembre de 2019

Santa Isabel de Hungría

Isabel nació en Hungría en el año 1207, hija del rey Andrés. Siendo aún niña, fue dada en matrimonio a Luis, Duque landgrave de Turingia (Alemania), con quien tuvo un matrimonio muy feliz. Cuando Isabel tenía 15 años tuvieron su primer hijo, al que luego le siguieron dos hijas más. Isabel vivía entregada a la oración y meditación de las cosas celestiales y se destacaba por su generosa caridad para con los pobres y los que sufren. Su esposo la apoyaba en todas sus obras de beneficencia.
Después de la muerte de su esposo (al fallecer en una batalla), y cuando sus hijos ya  no la necesitaban, abrazó la vida de pobreza y de oración tomando el hábito de la Tercera Orden franciscana. Se retiró a una pequeña cabaña y erigió un hospital en el que ella misma servía a los enfermos pobres y ancianos. Murió en Marburgo el año 1231.



domingo, 10 de noviembre de 2019

Evangelio del Domingo 17-11-19


Jesús recomienda a sus amigos que no se dejen llevar por las personas que anuncian catástrofes, desgracias y tragedias. Cuando oigáis que el momento final está cerca, no tengáis miedo ni os angustiéis. Aunque paséis por momentos difíciles en los que os insulten, persigan y os maldigan no perdáis la calma ni la confianza. Si os mantenéis unidos a mí no tengáis ningún miedo.


Evangelio dialogado - Lucas 21, 5-19

Narrador: Ayer estuve en el templo de Jerusalén. Herodes que lo mandó construir debió ser un tirano, según cuentan. Pero hay que reconocer que hizo un buen trabajo con ese templo. ¡Es impresionante, maravilloso, no hay otro igual!

Jesús: Es verdad, amigos, es un gran trabajo; pero ese templo que tanto admiráis, será destruido hasta que no quede piedra sobre piedra.

Narrador: Los discípulos reaccionaron con sobresalto y alarma, y le hicieron a Jesús una lluvia de preguntas:

Discípulo: ¿Qué dices, Maestro? ¿Cómo va a ocurrir eso? ¿Cuál será la señal de que eso va a suceder?

Jesús: Tened cuidado, que nadie os engañe. Muchos vendrán en mi nombre diciendo: Yo soy; pero no les sigáis .

Habrá noticias de guerras y revoluciones, pero no tengáis miedo. Se alzará pueblo contra pueblo, reino contra reino. Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias; sucederán cosas espantosas y se verán cambios en el cielo.

Narrador: El rostro de Jesús se había transformado y su voz sonaba fuerte entre sus discípulos.

Jesús: A los que me seguís, os perseguirán, os llevarán a la cárcel y ante los reyes y gobernadores por causa mía. Así está escrito. Siempre os he dicho que seguirme a mí no es fácil, pero yo estaré siempre con vosotros.

Discípulo: Mira, Jesús que tus discípulos somos pocos y no tenemos medios para la defensa y estamos llenos de miedo.

Jesús: Yo os daré palabras tan acertadas que nadie podrá contradeciros. Cada vez seréis más y no tendréis miedo, porque yo estaré con vosotros. Estad tranquilos y sin temor, porque ni un cabello de vuestra cabeza perecerá. Quiero decir que, con vuestro testimonio y aguante, conseguiréis la Vida.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández



PARA TIEMPOS DIFÍCILES
Los profundos cambios socioculturales que se están produciendo en nuestros días y la crisis religiosa que sacude las raíces del cristianismo en occidente, nos han de urgir más que nunca a buscar en Jesús la luz y la fuerza que necesitamos para leer y vivir estos tiempos de manera lúcida y responsable.
Llamada al realismo
En ningún momento augura Jesús a sus seguidores un camino fácil de éxito y gloria. Al contrario, les da a entender que su larga historia estará llena de dificultades y luchas. Es contrario al espíritu de Jesús cultivar el triunfalismo o alimentar la nostalgia de grandezas. Este camino que a nosotros nos parece extrañamente duro es el más acorde a una Iglesia fiel a su Señor.
No a la ingenuidad
En momentos de crisis, desconcierto y confusión no es extraño que se escuchen mensajes y revelaciones proponiendo caminos nuevos de salvación. Estas son las consignas de Jesús. En primer lugar, «que nadie os engañe»: no caer en la ingenuidad de dar crédito a mensajes ajenos al evangelio, ni fuera ni dentro de la Iglesia. Por tanto, «no vayáis tras ellos»: No seguir a quienes nos separan de Jesucristo, único fundamento y origen de nuestra fe.
Centrarnos en lo esencial
Cada generación cristiana tiene sus propios problemas, dificultades y búsquedas. No hemos de perder la calma, sino asumir nuestra propia responsabilidad. No se nos pide nada que esté por encima de nuestras fuerzas. Contamos con la ayuda del mismo Jesús: «Yo os daré palabras y sabiduría»… Incluso en un ambiente hostil de rechazo o desafecto, podemos practicar el evangelio y vivir con sensatez cristiana.
La hora del testimonio
Los tiempos difíciles no han de ser tiempos para los lamentos, la nostalgia o el desaliento. No es la hora de la resignación, la pasividad o la dimisión. La idea de Jesús es otra: en tiempos difíciles «tendréis ocasión de dar testimonio». Es ahora precisamente cuando hemos de reavivar entre nosotros la llamada a ser testigos humildes pero convincentes de Jesús, de su mensaje y de su proyecto.
Paciencia
Esta es la exhortación de Jesús para momentos duros: «Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas». El término original puede ser traducido indistintamente como «paciencia» o «perseverancia». Entre los cristianos hablamos poco de la paciencia, pero la necesitamos más que nunca. Es el momento de cultivar un estilo de vida cristiana, paciente y tenaz, que nos ayude a responder a nuevas situaciones y retos sin perder la paz ni la lucidez.
José Antonio Pagola


miércoles, 6 de noviembre de 2019

Uno más en clase

Hoy hemos recibido la visita de Raúl, el párroco de Tamarite. Nos ha contado muchas cosas sobre su país, Cuba, y nos ha animado a que colaboremos en la recogida de material escolar que él mismo hará llegar a la parroquia de Banao en este país.
¡SOMOS SOLIDARIOS CUANDO AYUDAMOS A LOS DEMÁS!








martes, 5 de noviembre de 2019

Scouts

El próximo sábado a las 17:00 tendrá lugar en Binéfar la tradicional jornada de puertas abiertas que da inicio al curso Scouts 2019/20. Estáis todos invitados. Habrá juegos y chocolatada ¡No te lo pierdas!


domingo, 3 de noviembre de 2019

Evangelio del Domingo

Ante un grupo de saduceos que niegan la resurrección de los muertos, Jesús defendió la resurrección y la vida después de la muerte. Y lo hizo convencido de que su Padre Dios no es Dios de muertos, sino de vivos y vivas. junto a Dios, están todas las personas que amaron y con su amor dieron vida a los demás. A Jesús siempre le interesa la vida. La de ahora y la de después. Para Él todos están vivos. ayer, hoy, siempre...







Evangelio dialogado - Lc 20, 27-38

1º.- Sabes lo que es una adivinanza, ¿verdad? Es un acertijo de palabras, una pregunta que te hace pensar. En ocasiones son divertidas. Las adivinanzas han existido desde el tiempo de Jesús. Quizás desde antes. Hoy vamos a escuchar una.

2º.- Un día se le acercó a Jesús un grupo de saduceos, líderes religiosos que no creían en la resurrección. Ellos intentaban que Jesús dijera que no existía la resurrección. Le pidieron que contestara la siguiente adivinanza diciendo:

1º.- “Maestro, Moisés nos enseñó en sus escritos que si un hombre muere y deja a la viuda sin hijos, el hermano de ese hombre tiene que casarse con la viuda para que su hermano tenga descendencia. Pues bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin dejar hijos. Entonces el segundo y el tercero se casaron con ella, y así sucesivamente murieron los siete sin dejar hijos. Por último, murió también la mujer. Ahora bien, en la resurrección, ¿de quién será esposa esta mujer, ya que los siete estuvieron casados con ella?

2º.- El grupo de Saduceos se frotaba las manos de satisfacción. Y le decían a Jesús que les contestase: A ver, responde, responde ... Escuchad la contestación de Jesús:

1º.- “El matrimonio es para las personas aquí en la tierra. Pero cuando llegue el momento, aquellos que resuciten no estarán casados ni se casarán, ni tampoco podrán morir, pues serán como los ángeles. Vivirán por siempre porque son hijos de Dios.”

2º.- Jesús añadió:

1º.- “Moisés mismo nos da a entender que los muertos resucitan, pues llama al Señor "el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob". Él no es Dios de muertos, sino de vivos.

2º.- Después que Jesús sabiamente contestó su adivinanza, nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Tú y yo sabemos que Jesús nos prometió que si le amamos y confiamos en Él viviremos para siempre con Él. ¿No crees que es triste que haya personas que no creen en la resurrección y que hay vida eterna en el cielo?

Amado Padre, estamos felices hoy porque nos has prometido una vida eterna en el cielo.


Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández






Chiflado por ti - Unai Quirós

Uno más en clase

El próximo miércoles, día 6 de noviembre, recibiremos la visita de Raúl Rodríguez, párroco de Tamarite. Hablará con los alumnos de Religión de 3º, 4º y 5º de E.Primaria sobre el proyecto de recogida de material escolar para la Parroquia de Banao en Cuba. ¡SOMOS SOLIDARIOS CUANDO AYUDAMOS A LOS DEMÁS!


domingo, 27 de octubre de 2019

Zaqueo, recaudador de impuestos.

Zaqueo - Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: - Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa. El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: - Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador. Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: - Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más. Jesús le contestó: - Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.




Evangelio dialogado DOMINGO 31º - Ciclo C
NARRADOR: Jesús fue a visitar la ciudad de Jericó. Las personas se ponían a los lados de las calles esperando verle. Una de las personas entre la multitud era un hombre muy bajito. Era tan bajito que no alcanzaba a ver por encima de la muchedumbre. Este hombre se llamaba Zaqueo, era jefe de publicanos y rico. Él quería ver a Jesús, así que trepó a un árbol y esperó a que Jesús pasara por allí. Jesús al llegar a aquel sitio miró hacia arriba y le dijo:
JESÚS: “Zaqueo, baja en seguida porque hoy tengo que quedarme en tu casa”.
NIÑO 1: Las personas que estaban alrededor se sorprendieron, ¿sabes?, Zaqueo era una de las personas más odiadas en todo Jericó.
NIÑO 2: ¿Por qué era tan odiado?
NIÑO 1: Porque Zaqueo era un hombre pequeño con un gran problema. Él era un ladrón y un tramposo. Era el principal recaudador de impuestos de la ciudad y se había convertido en un hombre rico, porque había estafado a la gente recogiendo más impuestos de los que debía.
NIÑO 2: Entonces, ¿se quedaba con parte del dinero que recaudaba?
NIÑO 1: Pues claro. Y por eso la gente no podía entender que Jesús fuera a la casa de un hombre como Zaqueo, porque le consideraban un pecador.
NARRADOR: Zaqueo sabía que había engañado a las personas y cuando llegó con Jesús a su casa, le confesó a Jesús que estaba arrepentido de haberse comportado mal y le dijo:
ZAQUEO: “Ahora mismo voy a dar a los pobres la mitad de lo que tengo, y si en algo he defraudado a alguien, le devolveré cuatro veces la cantidad que le quité”.
NARRADOR: Debido a que Zaqueo estaba arrepentido por lo que había hecho y que también había confesado su pecado, Jesús le perdonó y le dijo:
JESÚS: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, también este es hijo de Abraham, porque el hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido”
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández


Todos los Santos

¿Qué es la santidad, en qué consiste, dónde se la reconoce, cómo se vive?
El Papa Francisco nos llama a una santidad en la vida corriente, en el trabajo, en la amistad, en la familia, en la escuela y en las relaciones sociales. Una santidad que no ha de ser perfeccionista ni individualista sino que se deja llevar y transformar poco a poco por la gracia de Dios.
La santidad nos abre a Dios y a los demás. En ella encontramos nuestra verdadera felicidad.


El Día de Todos los Santos se recuerda a todos los millones de personas que han llegado al cielo, aunque sean desconocidos para nosotros, aquellos que han sido canonizados y  propuestos por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana. Los cristianos también recordamos en torno a esta festividad a nuestros fieles difuntos.

Hay muchas tradiciones que varían según los países, siempre relacionadas con el recuerdo de aquellos que se fueron.