Durante esta semana Celia y Martina están representando a otros compañeros su adaptación de la parábola El fariseo y el publicano que contaba Jesús, con la importante enseñanza de mostrarnos siempre humildes.
El caldero de la sabiduría
lunes, 8 de junio de 2026
domingo, 7 de junio de 2026
Evangelio Domingo 7 de junio
lunes, 25 de mayo de 2026
Evangelio Domingo 31 de mayo
Diálogo con Nicodemo - Juan 3, 16-18
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: -Tanto amó Dios al mundo que le
entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él,
sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para
condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él,
no será condenado; pero el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído
en el nombre del Hijo único de Dios.
Explicación
Hoy Jesús, hablando con un fariseo que se llamaba Nicodemo, nos enseña tres
cosas: La primera, que Dios Padre nos ama y nos ha enviado a su Hijo
Jesucristo. La Segunda que Jesús ha venido a salvarnos. Y la tercera que Dios
es vida para los que creemos en él porque nos anima el Espíritu Santo.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
lunes, 18 de mayo de 2026
Evangelio Domingo 24 de mayo
Al anochecer de aquel día, el
primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas
cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les
dijo: -Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y
los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: - Paz a
vosotros. Como el Padre me ha enviado, así os envío yo. Y dicho esto, exhaló su
aliento sobre ellos y les dijo: -Recibid el Espíritu Santo; a quienes les
perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les
quedan retenidos.
Evangelio dialogado
Domingo de Pentecostés –ciclo
C- (Jn 20,19-23)
Narrador: Escuchad, amigos y
amigas, voy a contaros lo que sucedió tras la resurrección de Jesús. Los
discípulos estaban en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los
judíos.
Discípulo1: ¿Y qué habían hecho
los judíos para tenerles miedo?
Narrador: Acusaron a Jesús
falsamente y consiguieron que Pilato le condenara a morir en la cruz.
Discípulo2: Y los discípulos
temían que se les acusara también. ¡Qué cobardes!
Narrador: ¿Qué haríamos en su
lugar? Jesús era su fuerza y su refugio. Además ellos soñaban con un Mesías
victorioso. De hecho, lo abandonaron todo por seguirle, y ¡menuda decepción!
Sin embargo, escuchad: Ha anochecido, es el día primero de la semana… Y de
repente una voz les sorprende y les dice:
Jesús: ¡Paz a vosotros!
Discípulos: Es el Maestro, es el
Señor… ¡Ha resucitado!... no es posible.
Jesús: No tengáis miedo. Mirad
mis manos, mirad mi costado. Soy yo, Jesús, el Maestro.
Discípulo1: ¡Qué bien, Maestro…,
has vuelto Jesús!
Discípulo2: Tu presencia nos
anima y reconforta, ¡ya no tenemos miedo! ¡Qué alegría tenerte aquí!
Discípulo1: Sí, sí, qué alegría.
Gracias por acordarte de nosotros.
Jesús: Paz a vosotros. Como el
Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.
Discípulo2: Perdona,
Maestro...pero... ¿para qué queremos nosotros a ese Espíritu?
Discípulo1: ¡Claro!, alguien
tendrá que ayudarnos... iluminarnos... guiarnos y... cambiarnos por dentro ¿no
crees? … ¡Falta nos hace!
Narrador: Y Jesús queriendo
darles confianza y ánimo, les dice:
Jesús: A quienes les perdonéis
los pecados, les quedan perdonados y a quienes se los retengáis, les quedan
retenidos.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
Explicación
Cuando mataron a Jesús, sus
amigos pasaron mucho miedo y se escondieron. Pero él, para ayudarles, volvió a
su lado y les dijo: No tengáis miedo, ni os acobardéis. Al contrario tened en
vuestro corazón y en vuestras manos las llaves de la paz, y con ella abrid a
todos las puertas de la alegría y la paz. Y diciendo esto les comunicó su
Espíritu, es decir su Amor, para que fueran mensajeros de amistad y unidad
entre las personas.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
martes, 12 de mayo de 2026
Evangelio Domingo 17 de mayo
domingo, 10 de mayo de 2026
lunes, 4 de mayo de 2026
Evangelio Domingo 10 de mayo
Promesa del Espíritu Santo - Juan 14, 15-21
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: - Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.
Evangelio dialogado
SEXTO DOMINGO DE PASCUA – “A” (Jn. 14, 15-21)
NARRADOR: ¡Eh, vosotros! ¿A dónde vais?
NIÑO 1º: Nooosotros... vamos... a... ¡jugar un rato!
NARRADOR: Y, ¿lo saben vuestros padres?
NIÑO 2º: Bueno, no, pero...
NIÑO 1º: Yo estoy en casa de mi abuela. Ella me cuida mientras mis padres trabajan.
NIÑO 2º: Mis padres no se enteran.
NARRADOR: Tus padres han encargado a tu abuela que te cuide. Los tuyos estarán, intranquilos si vuelven y no estás en casa. Me parece que no queréis mucho a vuestros padres.
NIÑOS: ¡Claro que les queremos mucho!
NARRADOR: Pues entonces os va a venir muy bien lo que nos dice Jesús este domingo. ¡Escuchad!
DISCÍPULO1º: Maestro, si te vas de nuestro lado, ¿cómo podremos demostrar que te queremos?
JESÚS: Es muy sencillo, sólo tenéis que guardar lo que os he mandado.
DISCÍPULO 2º: Hombre. Maestro, muy sencillo no es.
DISCÍPULO1º: Además estaremos solos, nadie nos cuidará.
JESÚS: No estaréis solos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor que esté siempre con vosotros.
DISCÍPULO2º: ¿Otro defensor? ¿Será tan valiente como tú? ¿Cómo se llamará este defensor?
JESÚS: Se llamará el Espíritu de la verdad.
DISCÍPULO1º: ¿Y nos defenderá sólo a nosotros?
JESÚS: Sólo a vosotros. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce.
DISCÍPULO2º: ¿Y nosotros, sí le conocemos?
JESÚS: Claro que sí, porque vive con vosotros y está con vosotros.
DISCÍPULO1º: Maestro, no te entendemos.
JESÚS: No os preocupéis. Pensad sólo que no os dejaré desamparados. ¡Volveré!
DISCÍPULO2º: ¿Y podremos verte como ahora? Porque el Espíritu ese no lo vemos por ninguna parte.
JESÚS: Hay muchas formas de ver. El mundo no me verá pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo.
DISCÍPULO1º: Maestro, tú dijiste que te ibas con el Padre.
JESÚS: Estaré con el Padre, pero vosotros estaréis conmigo y yo con vosotros. Hay muchas formas de estar.
DISCÍPULO2º: ¿Y nos puedes decir una?
JESÚS: Claro que sí: haced lo que os he mandado.
DISCÍPULO1º: Si guardamos lo que nos has mandado ¿estaremos contigo?
JESÚS: Claro que sí…, estaréis conmigo.
DISCÍPULO2º: ¡Y así sabrás que te queremos!
JESÚS: El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y estaré con él.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
domingo, 26 de abril de 2026
Evangelio Domingo 3 de mayo
Yo soy el camino, la verdad, y la vida - Juan 14, 1-12
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, si no, os lo habría dicho, y me voy para prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice: -Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino? Jesús le responde: - Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto. Felipe le dice: - Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le replica: -Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mi ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.
Explicación
Jesús hoy se despide de sus apóstoles y les dice que va a prepararles un lugar, y que luego vendrá a recogerlos para llevarlos junto a él. Y les dijo: -Ya sabéis el camino para ir donde yo voy Tomás le dice que no y le responde Jesús: Mira Tomás, mis enseñanzas son el camino, la verdad y la vida. Las conoces, ¿verdad? -Tomás asintió con la cabeza- pues ya sabes todo lo necesario.
Evangelio dialogado
QUINTO DOMINGO DE PASCUA – “A” (Jn. 14, 1-12)
DISCÍPULO 1: Maestro, tú no te irás nunca, ¿verdad? Tenemos miedo de quedarnos solos… Quédate siempre con nosotros.
JESÚS: No tengáis miedo. Confiad en Dios y también en mí.
DISCÍPULO 2: Pero ... ¿a dónde vas?
JESÚS: Voy a la casa de mi Padre.
DISCÍPULO 1: ¿Y esa casa es muy grande? ¿Podremos caber todos?
JESÚS: Sí, amigos, es una casa muy grande; y yo voy a prepararos sitio. Además... vosotros ya sabéis el camino.
DISCÍPULO 1: ¿Y cuál es el camino para ir a la casa del Padre?
JESÚS: Nadie va al Padre sino por mí.
DISCÍPULO 2: Nosotros no lo conocemos.
JESÚS: Si me conocierais a mí, también conoceríais a mi Padre.
DISCÍPULO 1: Jesús, no te entendemos, pero... ¡Preséntanos al Padre y ya está!
JESÚS: Tanto tiempo como llevo con vosotros... ¿Todavía no me conoces, Felipe?
DISCÍPULO 2: Maestro, yo sí te conozco.
JESÚS: Pues quien me conoce a mí, también conoce al Padre. Creedme, yo estoy con el Padre y el Padre está conmigo.
DISCÍPULO 2: Yo te oigo hablar a ti y al Padre no.
JESÚS: El que me escucha a mí, escucha al Padre.
DISCÍPULO 1: Y las cosas buenas que haces, ¿las hace también el Padre?
JESÚS: ¡Claro que sí!
DISCÍPULO 2: Si hace lo mismo que tú... ¡El Padre es un tío guay!
JESÚS: ¿Os parecen bien las cosas que hago?
DISCÍPULO 1: Sí. Claro. Desde luego.
JESÚS: Pues vosotros podéis hacer todavía mejores cosas que yo.
DISCÍPULO 2: ¿Cómo?... ¿Sí?... ¿Cómo?...
JESÚS: Confiando en mí y en el Padre. Así cualquier cosa que pidáis se os concederá.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández




















.jpg)


.jpg)

.jpg)
















.jpg)





