Próximos a celebrar la fiesta de San José en éste su año, Fano nos regala estos dibujos siguiendo la carta Patris Corde del Papa Francisco sobre San José. Muchas gracias por tu generosidad.
Próximos a celebrar la fiesta de San José en éste su año, Fano nos regala estos dibujos siguiendo la carta Patris Corde del Papa Francisco sobre San José. Muchas gracias por tu generosidad.
SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA
Transfiguración del Señor -
Marcos 9, 1-9
En aquel tiempo, Jesús se llevó a
Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se
transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco
deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron
Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo
a Jesús: - Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para
ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaban asustados, y no sabían lo que
decían. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: - Este es
mi Hijo amado; escuchadlo. De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más
que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: No
contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de
entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir
aquello de resucitar de entre los muertos.
Explicación
Un día Jesús compartió con sus
amigos un secreto y les dijo que después de morir vencería a la muerte y
resucitaría. Esto se lo manifestó para darles ánimos, de tal modo que cuando le
vieran morir en la cruz no perdieran la esperanza del todo y recordaran lo del
monte Tabor, cuando él se les apareció revestido de luz.
APÓSTOL 1: Maestro, ¿dónde
vamos? Por aquí no hay ningún pueblo.
APÓSTOL 2: El camino es
cada vez más difícil. Estamos muy cansados.
APÓSTOL 1: ¡Tengo los pies
hechos polvo!
APÓSTOL 2: ¡Yo no puedo
dar un paso más!
JESÚS: Está bien, podéis
descansar en la fuente que hemos dejado hace un momento.
APÓSTOL 1: Gracias,
Maestro. Y tú ¿qué vas a hacer?
JESÚS: Voy a subir a ese
monte de ahí.
APÓSTOL 2: ¡Está muy
lejos! Tardarás más de cuatro horas.
JESÚS: No importa. Pedro,
Santiago, Juan... ¿queréis subir conmigo?
APÓSTOL 1: ¡Vale, Maestro!
Hace tiempo que no subo al Tabor.
APÓSTOL 2: Será una buena
caminata. ¡No perdamos tiempo!
APÓSTOL 1: Desde luego.
¡Vamos ya!
JESÚS: Vosotros esperadnos
en la fuente.
APÓSTOL 1: Está bien, pero
no os canséis demasiado.
APÓSTOL 2: Amigos, vamos a
la fuente.
APÓSTOL 1: ¡Vaya
subida...! Ya no me acordaba... Ha sido difícil, ¿eh?
APÓSTOL 2: Estoy tan
cansado que me voy a tumbar a echar un sueñecito.
APÓSTOL 1: Yo también. No
sé cómo el Maestro puede aguantar tanto.
JESÚS: Descansad un rato.
Voy a rezar un poco más arriba. ¡Moisés, Elías, bienvenidos!
MOISÉS: ¡Hola, Jesús!
¿Cómo te va por la tierra?
JESÚS: Regular, a veces es
difícil cumplir la voluntad del Padre.
ELÍAS: Pero sabes que te
quiere y que siempre está contigo.
APÓSTOL 1: Maestro. ¡Qué
bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para Ti, otra para Moisés y
otra para Elías.
APÓSTOL 2: ¡Pedro, Pedro,
ven! ¡No sabes lo que dices!
Voz en OFF: Éste es mi
Hijo amado, escuchadlo.
JESÚS: Bajemos ya, los
otros nos esperan.
APÓSTOL 1: ¡Anda que
cuando les contemos lo que hemos visto!
JESÚS: ¡No! No contéis a
nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
PRIMER DOMINGO DE CUARESMA
Jesús es tentado en el
desierto - Marcos 1, 12-15
En aquel tiempo, el Espíritu
empujó a Jesús al desierto, donde se quedó cuarenta días, dejándose tentar por
Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a
Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: - Se
ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena
Noticia
Explicación
Los atletas, antes de realizar
una prueba difícil, se concentran, se entrenan y comprueban si están preparados
o no para participar en ella. Eso mismo hizo Jesús, antes de dar comienzo al
anuncio del Evangelio: se retiró al desierto y cogió fuerzas para cumplir su
misión con sencillez y cariño, dejando de lado lo espectacular y cómodo.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández