viernes, 28 de abril de 2023

Evangelio Domingo 7 de mayo

Yo soy el camino, la verdad, y la vida - Juan 14, 1-12

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: -No perdáis la calma, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, si no, os lo habría dicho, y me voy para prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y a donde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice: -Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo podemos saber el camino? Jesús le responde: - Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto. Felipe le dice: - Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le replica: -Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mi ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre.

Explicación

Jesús hoy se despide de sus apóstoles y les dice que va a prepararles un lugar, y que luego vendrá a recogerlos para llevarlos junto a él. Y les dijo: -Ya sabéis el camino para ir donde yo voy Tomás le dice que no y le responde Jesús: Mira Tomás, mis enseñanzas son el camino, la verdad y la vida. Las conoces, ¿verdad? -Tomás asintió con la cabeza- pues ya sabes todo lo necesario.

Evangelio dialogado

QUINTO DOMINGO DE PASCUA – “A” (Jn. 14, 1-12)

DISCÍPULO 1: Maestro, tú no te irás nunca, ¿verdad? Tenemos miedo de quedarnos solos… Quédate siempre con nosotros.

JESÚS: No tengáis miedo. Confiad en Dios y también en mí.

DISCÍPULO 2: Pero ... ¿a dónde vas?

JESÚS: Voy a la casa de mi Padre.

DISCÍPULO 1: ¿Y esa casa es muy grande? ¿Podremos caber todos?

JESÚS: Sí, amigos, es una casa muy grande; y yo voy a prepararos sitio. Además... vosotros ya sabéis el camino.

DISCÍPULO 1: ¿Y cuál es el camino para ir a la casa del Padre?

JESÚS: Nadie va al Padre sino por mí.

DISCÍPULO 2: Nosotros no lo conocemos.

JESÚS: Si me conocierais a mí, también conoceríais a mi Padre.

DISCÍPULO 1: Jesús, no te entendemos, pero... ¡Preséntanos al Padre y ya está!

JESÚS: Tanto tiempo como llevo con vosotros... ¿Todavía no me conoces, Felipe?

DISCÍPULO 2: Maestro, yo sí te conozco.

JESÚS: Pues quien me conoce a mí, también conoce al Padre. Creedme, yo estoy con el Padre y el Padre está conmigo.

DISCÍPULO 2: Yo te oigo hablar a ti y al Padre no.

JESÚS: El que me escucha a mí, escucha al Padre.

DISCÍPULO 1: Y las cosas buenas que haces, ¿las hace también el Padre?

JESÚS: ¡Claro que sí!

DISCÍPULO 2: Si hace lo mismo que tú... ¡El Padre es un tío guay!

JESÚS: ¿Os parecen bien las cosas que hago?

DISCÍPULO 1: Sí. Claro. Desde luego.

JESÚS: Pues vosotros podéis hacer todavía mejores cosas que yo.

DISCÍPULO 2: ¿Cómo?... ¿Sí?... ¿Cómo?...

JESÚS: Confiando en mí y en el Padre. Así cualquier cosa que pidáis se os concederá.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández



 

miércoles, 26 de abril de 2023

Mayo, mes de María

Una de las representaciones más famosas de la Anunciación de María se la debemos a Fra Angelico.

La Anunciación, que se encuentra en el Museo del Prado, es considerada actualmente una de las primeras obras maestras de su autor

Iconográficamente se trata de una obra tradicional cuya tabla central muestra el ciclo de la pérdida (Adán y Eva expulsados del Paraíso) y salvación del hombre (Anunciación de María), mientras los cinco paneles de la predella ilustran otros tantos episodios de la vida de la Virgen

 

FICHA TÉCNICA

Número de catálogo: P000015/001

Autor: Angelico, Fra

Título: La Anunciación

Fecha: Hacia 1426

Técnica: Témpera

Soporte: Tabla

Dimensión: Alto: 162,3 cm; Ancho: 191,5 cm

Procedencia: Convento de Santo Domingo, Fiesole, 1425/28-1611; Mario Farnese, Roma, lo adquiere para obsequiar a Francisco Sandoval y Rojas V marqués de Denia y I duque de Lerma, pasó al monasterio de las Descalzas Reales, Madrid; Regalado al rey Francisco de Asís, Isabel II lo cede al Museo del Prado, 1861.

Museo del Prado:

https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/la-anunciacion/f8e45a6f-7645-4e53-9fd5-cbdae7e8faac 





miércoles, 19 de abril de 2023

Evangelio Domingo 30 de abril

El Buen Pastor - Juan 10, 1-10

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: -Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: -Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará, y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundantemente.

Explicación

Jesús es el Buen Pastor porque conoce a sus ovejas, que somos nosotros, y da su vida por nosotros. Todos los que seguimos a Jesús tenemos que interesarnos por sus ovejas, o sea, por nuestros hermanos y amigos y aunque nos cueste ayudarles cuando nos necesiten.

Evangelio dialogado

CUARTO DOMINGO DE PASCUA – “A” (Jn. 24, 13-35)

DISCÍPULO 1: Maestro, ¿te parece bueno el rey Herodes?

DISCÍPULO 2: ¡Qué tonterías se te ocurren! El rey Herodes mandó matar a Juan el Bautista, ¿cómo va a ser bueno?

DISCÍPULO 1: Y el Sumo Sacerdote, ¿te parece bueno el Sumo Sacerdote?

DISCÍPULO 2: ¿Está bobo o qué? Todos sabemos que el Sumo Sacerdote se ha hecho rico gracias al templo.

DISCÍPULO 1: Entonces... ¿cómo tiene que ser un jefe para considerarle bueno?

JESÚS: Tiene que ser como un buen pastor.

DISCÍPULO 2: ¿Un pastor?

JESÚS: Eso he dicho, un pastor. Pero quizá esos amigos fariseos también quieren escuchar la explicación.

DISCÍPULO 1: No te fíes de ellos, Maestro, esos sí que son malos. Hemos oído algo de un pastor. ¿Podemos saber de qué pastor se trata?

JESÚS: Hablaba de los buenos pastores.

DISCÍPULO 2: ¿Qué hace un buen pastor?

JESÚS: Un buen pastor entra por la puerta a cuidar sus ovejas.

DISCÍPULO 1: Claro, por la ventana entran los ladrones.

JESÚS: Las ovejas conocen la voz del buen pastor, y él las llama por su nombre.

DISCÍPULO 2: Los ladrones no saben el nombre de las ovejas, ni les interesa, sólo quieren robarlas.

JESÚS: El buen pastor saca a pacer a sus ovejas... y va delante de ellas. Y Las ovejas le siguen porque conocen su voz.

DISCÍPULO 1: ¿Y a qué viene todo ese rollo de ovejas y pastores?

JESÚS: Un buen jefe tiene que ser pastor y puerta de sus ovejas.

DISCÍPULO 2: ¿Pastor, puerta? ¡No entiendo nada!

 JESÚS: Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.

DISCÍPULO 1: Y todos los que han venido antes que tú... ¿qué son?

JESÚS: Son ladrones y bandidos.

DISCÍPULO 2: ¿Sí? ¿Todos? ¿Seguro?

JESÚS: Pero las ovejas no les escucharon.

DISCÍPULO 1: Entonces... ¿Tú eres la puerta?

JESÚS: Y quien entre por mí, se salvará. Y podrá entrar y salir, claro.

DISCÍPULO 2: ¿Y encontrará pastos?

JESÚS: Desde luego. ¿Para qué entra un ladrón en el establo?

DISCÍPULO 1: Para robar y para matar.

JESÚS: Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández

 

 

 

domingo, 16 de abril de 2023

Evangelio Domingo 23 de abril

 Los Discípulos de Emaús - Lucas 24, 13-35

Dos discípulos de Jesús iban andando aquel mismo día, el primero de la semana, a una aldea llamada Emaús, distante unas dos leguas de Jerusalén; iban comentando todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: - ¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino? Ellos se detuvieron preocupados. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le replicó: - ¿Eres tú el único forastero de Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días? Él les preguntó: - ¿Qué? Ellos le contestaron: -Lo de Jesús el Nazareno, que fue profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves, hace dos días que sucedió esto. Es vedad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues fueron muy de mañana al sepulcro, y no encontraron el cuerpo, e incluso vinieron diciendo que habían visto una aparición de ángeles, que les habían dicho que estaba vivo. Alguno de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no le vieron. Entonces Jesús les dijo: - ¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto para entrar en su gloria? Y comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas les explicó lo que refería a él en toda la Escritura. Ya cerca de la aldea donde iban, él hizo ademán de seguir adelante, pero ellos le apremiaron diciendo: -Quédate con nosotros porque atardece y el día va de caída. Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se le abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció. Ellos comentaron: - ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras? Y levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón. Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.


Explicación
Después de resucitar Jesús, se apareció a unos discípulos que iban a una aldea que se llamaba Emaús. Los discípulos al principio no le reconocieron,  y Jesús se puso a hablar con ellos y, sin que se dieran cuenta, les iba explicando lo que le había ocurrido en su pasión. Cuando llego la hora de cenar, Jesús tomo el pan, lo bendijo y se lo dio. ¡Entonces lo reconocieron! ¡Es Jesús, es Jesús! Y retornaron a Jerusalén, para contárselo a los apóstoles.

Evangelio dialogado

TERCER DOMINGO DE PASCUA – “A”( Lc  24, 13-35)

NARRADOR: ¿Queréis que os cuente una historia de Jesús?

NIÑOS: ¡Sí! ¡Sí! ¡Muy bien! ¡Estupendo!

NARRADOR: Es una historia que cuenta el evangelista Lucas. Y sucedió pocos días después de que crucificaran a Jesús...

NIÑO 1º: Le crucificaron los judíos.

NIÑO 2º: Le crucificaron los romanos.

NIÑO 1º: Sí, pero los judíos entregaron a Jesús a los romanos.

NIÑO 2º: Y dijeron de Él muchas mentiras.

NARRADOR: Bueno, bueno, no todos los judíos hicieron eso.

NIÑO 1º: Claro los más malos eran los "jefazos": sumos sacerdotes y fariseos.

NIÑO 2º: Yo sé que cuando murió Jesús, sus amigos se escondieron porque tenían miedo. Pensaban que Jesús era el Mesías y no podía morir.

NIÑO 1º: Pero Jesús resucitó al tercer día. Y se apareció a María Magdalena. Pero los brutos de los Apóstoles no la creyeron cuando se lo dijo.

NARRADOR: Bien, bien, es estupendo que sepáis tantas cosas de Jesús, pero... ¿y mi historia?

NIÑOS: ¡Vale, vale, cuéntanosla!

NARRADOR: Os iba diciendo que por aquellos días, dos amigos de Jesús caminaban hacia Emaús. Era éste un pueblecito que está a unos kilómetros de Jerusalén. Iban hablando de las mismas cosas que habéis hablado vosotros. Entonces vieron a un hombre que se puso a caminar a su lado.

NIÑO 1º: ¿Era un fantasma?

NARRADOR: ¡Qué va! Era... un hombre normal. Les preguntó de quién hablaban y casi se enfadaron con él.

NIÑO 2º: ¿Por qué?

NARRADOR: Porque no parecía saber nada de Jesús, y para ellos Jesús era muy importante. Entonces le contaron todo lo que había pasado.

NIÑO 1º: ¿Y qué dijo el hombre?

NARRADOR: El hombre les explicó lo que decían de Jesús las Escrituras, que cuentan la historia del pueblo de Dios.

NIÑO 2º: Seguro que los amigos de Jesús estarían felices escuchándole.

NARRADOR: Tan felices que, como ya atardecía y llegaban a Emaús, le invitaron a cenar con ellos.

NIÑOS: ¿Y se quedó?

NARRADOR: Pues sí. Y al bendecir el pan y repartírselo, se dieron cuenta... ¡Era Jesús! Entonces... desapareció.

NIÑO 2º: Pero... ¿Cómo es posible que no le reconocieran?

NARRADOR: Estaban tan convencidos de que lo habían visto muerto, que no dudaban que todo había acabado para Jesús. Pero el caso es que los dos amigos se pusieron muy, muy contentos de haber visto a Jesús. Y corrieron otra vez a Jerusalén a contárselo a todos.

NIÑOS: ¿Y le creyeron?

NARRADOR: Esta vez sí, porque Jesús también se había aparecido a Pedro.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández



                         





San Jorge, vida y leyenda


San Jorge fue un mártir cristiano del siglo IV. Aunque su vida está teñida de elementos fabulosos, se sabe que su sepulcro en Lydda (Palestina) fue muy frecuentado desde tiempos antiguos, y que su culto se había extendido por Oriente y Occidente antes del siglo XII. Patrón de Inglaterra, de Rusia, de Portugal, de Cataluña y de Aragón, el episodio más representado y representativo de la leyenda de San Jorge es su lucha contra el dragón para salvar a la doncella.
Según las tradiciones más antiguas, Jorge era un príncipe de Capadocia que sirvió como oficial en el ejército del emperador romano Diocleciano. El único hecho de su vida atestiguado por fuentes fiables parece ser su martirio: hacia el año 303, San Jorge fue decapitado por profesar el cristianismo en Lydda, Palestina (hoy Lod, Israel). Se cuenta que el martirio fue ordenado por el propio Diocleciano, después de que San Jorge le recriminara la cruenta persecución de los cristianos que el emperador había iniciado ese mismo año.
La leyenda de la lucha de San Jorge contra un dragón para liberar a una princesa o doncella se forjó a finales del siglo X tras vencer San Jorge al dragón, la población se convirtió al cristianismo.
San Jorge fue patrón de varias órdenes de caballería durante la Edad Media y es el santo patrón de Inglaterra, pese a no existir ninguna conexión entre este país y el personaje; también es patrón de otros países, regiones y ciudades: Rusia, Portugal, Cataluña y Aragón en España y la ciudad de Génova en Italia. La Sagrada Congregación de Ritos suprimió su nombre del santoral en 1961, pero autorizó su conmemoración, como mártir, el día 23 de abril.