miércoles, 2 de octubre de 2019

Evangelio del Domingo

Nos falta creer más en Jesús, para vivir como él nos dice.  Por eso, debemos decirle muchas veces : ¡ Auméntanos la fe ! En muchas ocasiones  no compartimos, ni estamos atentos a ayudar a quien lo necesita, ni perdonamos, ni hacemos las paces, ni damos de lo nuestro sin esperar nada a cambio, ni amamos a los que nos insultan, ni defendemos a los indefensos del abuso de los grandes. Para todas estas ocasiones: ¡Señor, auméntanos la fe!

Lucas 17, 5-10
Evangelio dialogado
Narrador: En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor:
Apóstol 1: Auméntanos la fe.
Jesús: Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa montaña:
"Arráncate de raíz y plántate en el mar”.
Y os obedecería.
Apóstol 2: Señor, tenemos fe en ti, pero nos falta confiar de verdad en lo que nos dices.
Jesús: Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: En seguida, ven y ponte a la mesa?
Apóstol 1: Señor, eso no se hace con los que sirven en la casa.
Jesús: Tenéis razón. Le diríais: Prepárame de cenar, arrodíllate y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú.
Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández








Octubre, mes misionero


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Evangelio del Domingo

La historia del pobre Lázaro y el rico Epulón nos hacer reflexionar y pensar que hay muchas personas en nuestro tiempo que sufren mucho por culpa del endurecimiento de corazón que padecemos. 

Evangelio dialogado - Lucas 16, 19-31
Narrador: En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
Jesús: Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día.
Niño 1: Y ¿qué pasó después?
Jesús: Un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.
Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham.
Niño 2: Sigue, maestro, que me tienes en ascuas.
Jesús: Se murió también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno, y gritó:
Rico: Padre Abraham, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.
Pero Abraham le contestó:
Niño 1: Mírale… Ahora se acuerda de Lázaro, cuando no le había dado ni una migaja para comer.
Abraham: Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de ahí hasta nosotros.
Rico: Padre Abraham, insisto. Te ruego, entonces, que mandes a Lázaro a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan también ellos a este lugar de tormento.
Abraham: Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen
Rico: No, padre Abraham. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.
Abraham: Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández







lunes, 23 de septiembre de 2019

Octubre, mes misionero

El Papa Francisco nos anima a celebrar en el mes de octubre, en toda la Iglesia, un mes misionero extraordinario para recordar el centenario de la Carta Apostólica “Maximum illud”, promulgada por el papa Benedicto XV en el año 1919, sobre la actividad misionera de la Iglesia.
“Bautizados y enviados” es el lema general de este mes misionero y hace referencia a la implicación de todos los bautizados en el compromiso misionero de la Iglesia que ya quedó claramente señalado en los documentos del Concilio Vaticano II.
Patxi Fano ha preparado estos dibujos, como siempre, geniales y Nico Montero un himno precioso compuesto para esta ocasión y para el Domund 2019. ¡Muchas gracias a los dos por vuestro trabajo!







viernes, 20 de septiembre de 2019

Evangelio del Domingo

VIGESIMOQUINTO DOMINGO: TIEMPO ORDINARIO “C” (Lc. 16, 10-13)

Evangelio dialogado

Narrador: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
Jesús: El que es de fiar en lo que tiene poca importancia, también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo poco, tampoco en lo importante es honrado.
Niño1: En eso tienes razón, maestro. Yo conozco alguna persona que no se puede fiar uno de ella.
Jesús: Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de verdad? Si no fuisteis de fiar en lo que pertenece a otra persona ¿lo vuestro, quién os lo dará?
Niño 2: Ya lo dijiste en otra ocasión: quien tiene al dinero de ídolo, no puede estar contigo.
Jesús: Es cierto lo que dices: Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
 Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández







viernes, 14 de junio de 2019

Visita a Cáritas

Los alumnos de sexto del CEIP Víctor Mendoza visitan las instalaciones de Cáritas de Binéfar y hacen entrega del dinero recaudado en el mercadillo solidario.



jueves, 13 de junio de 2019

Mercadillo Solidario CEIP Víctor Mendoza

Los alumnos de sexto de Primaria del CEIP Víctor Mendoza han organizado el tradicional mercadillo solidario a beneficio de Cáritas de Binéfar. Desde el área de Religión Católica y con la ayuda de toda la comunidad educativa, se han conseguido recaudar 852,50€ que los mismos alumnos entregarán en su visita a las instalaciones de Cáritas de Binéfar. Muchas gracias a todos por colaborar. Somos solidarios cuando ayudamos a los demás!!!!






miércoles, 5 de junio de 2019

Pentecostés


El Espíritu, regalo del Padre, lo inunda todo, lo envuelve todo, lo invade todo para que no triunfe el desánimo, la indiferencia o la falta de coraje en aquello que hemos de llevar adelante.
El Espíritu, memoria del Resucitado, está por todos lados -como las palomas del dibujo-. No estamos huérfanos, sino en la mejor de las compañías. Así es el Espíritu, con su suavidad, entra en nuestra escena cotidiana y nos eleva con su empuje, con su altura de miras.
¡Ven, Espíritu Santo, anima nuestras vidas!
¡Ven, Espíritu Santo, custodio de los pobres y amante de los pequeños!
¡Ven, Espíritu Santo, transforma nuestros corazones con el fuego de tu Amor!
Dibu: Patxi Velasco FANO
Texto: Fernando Cordero sscc




Evangelio dialogado
Domingo de Pentecostés –ciclo C- (Jn 20,19-23)
Narrador: Escuchad, amigos y amigas, voy a contaros lo que sucedió tras la resurrección de Jesús. Los discípulos estaban en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos.
Discípulo1: ¿Y qué habían hecho los judíos para tenerles miedo?
Narrador: Acusaron a Jesús falsamente y consiguieron que Pilato le condenara a morir en la cruz.
Discípulo2: Y los discípulos temían que se les acusara también. ¡Qué cobardes!
Narrador: ¿Qué haríamos en su lugar? Jesús era su fuerza y su refugio. Además ellos soñaban con un Mesías victorioso. De hecho, lo abandonaron todo por seguirle, y ¡menuda decepción! Sin embargo, escuchad: Ha anochecido, es el día primero de la semana… Y de repente una voz les sorprende y les dice:
Jesús: ¡Paz a vosotros!
Discípulos: Es el Maestro, es el Señor… ¡Ha resucitado!... no es posible.
Jesús: No tengáis miedo. Mirad mis manos, mirad mi costado. Soy yo, Jesús, el Maestro.
Discípulo1: ¡Qué bien, Maestro…, has vuelto Jesús!
Discípulo2: Tu presencia nos anima y reconforta, ¡ya no tenemos miedo! ¡Qué alegría tenerte aquí!
Discípulo1: Sí, sí, qué alegría. Gracias por acordarte de nosotros.
Jesús: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.
Discípulo2: Perdona, Maestro...pero... ¿para qué queremos nosotros a ese Espíritu?
Discípulo1: ¡Claro!, alguien tendrá que ayudarnos... iluminarnos... guiarnos y... cambiarnos por dentro ¿no crees? … ¡Falta nos hace!
Narrador: Y Jesús queriendo darles confianza y ánimo, les dice:
Jesús: A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados y a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández