El Domund es el día en que, de un
modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las
misiones. Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes
de las misiones”.
“Bautizados y enviados”. El
Domund se mantiene en la estela del tema “Bautizados y enviados: la Iglesia de
Cristo en misión en el mundo”, propuesto por el papa Francisco para la
celebración del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, a los cien años
del gran documento misionero de Benedicto XV Maximum illud.
Nos falta creer más en Jesús,
para vivir como él nos dice. Por eso,
debemos decirle muchas veces : ¡ Auméntanos la fe ! En muchas ocasionesno compartimos, ni estamos atentos a ayudar a
quien lo necesita, ni perdonamos, ni hacemos las paces, ni damos de lo nuestro
sin esperar nada a cambio, ni amamos a los que nos insultan, ni defendemos a
los indefensos del abuso de los grandes. Para todas estas ocasiones: ¡Señor,
auméntanos la fe!
Lucas 17, 5-10
Evangelio dialogado
Narrador: En
aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor:
Apóstol 1:
Auméntanos la fe.
Jesús: Si
tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa montaña:
"Arráncate de raíz y plántate en el mar”.
Y os obedecería. Apóstol 2: Señor, tenemos fe en ti,
pero nos falta confiar de verdad en lo que nos dices.
Jesús: Suponed
que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del
campo, ¿quién de vosotros le dice: En seguida, ven y ponte a la mesa?
Apóstol 1: Señor,
eso no se hace con los que sirven en la casa.
Jesús: Tenéis
razón. Le diríais: Prepárame de cenar, arrodíllate y sírveme mientras como y
bebo, y después comerás y beberás tú.
Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos
pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier
Espinosa Fernández
La historia del pobre Lázaro y el
rico Epulón nos hacer reflexionar y pensar que hay muchas personas en nuestro
tiempo que sufren mucho por culpa del endurecimiento de corazón que
padecemos.
Evangelio dialogado - Lucas
16, 19-31
Narrador: En
aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
Jesús: Había un
hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente
cada día.
Niño 1: Y ¿qué
pasó después?
Jesús: Un mendigo
llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de
saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico.
Y hasta los perros se le acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió que se murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham.
Niño 2: Sigue,
maestro, que me tienes en ascuas.
Jesús: Se murió
también el rico, y lo enterraron. Y, estando en el infierno, en medio de los
tormentos, levantando los ojos, vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno,
y gritó:
Rico: Padre
Abraham, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y
me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.
Pero Abraham le contestó:
Niño 1: Mírale…
Ahora se acuerda de Lázaro, cuando no le había dado ni una migaja para comer.
Abraham: Hijo,
recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso
encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces.
Y además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que no
puedan cruzar, aunque quieran, desde aquí hacia vosotros, ni puedan pasar de
ahí hasta nosotros.
Rico: Padre
Abraham, insisto. Te ruego, entonces, que mandes a Lázaro a casa de mi padre,
porque tengo cinco hermanos, para que, con su testimonio, evites que vengan
también ellos a este lugar de tormento.
Abraham: Tienen a
Moisés y a los profetas; que los escuchen
Rico: No, padre
Abraham. Pero si un muerto va a verlos, se arrepentirán.
Abraham: Si no
escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier
Espinosa Fernández
El Papa Francisco nos anima a
celebrar en el mes de octubre, en toda la Iglesia, un mes misionero
extraordinario para recordar el centenario de la Carta Apostólica “Maximum
illud”, promulgada por el papa Benedicto XV en el año 1919, sobre la actividad
misionera de la Iglesia.
“Bautizados y enviados” es el
lema general de este mes misionero y hace referencia a la implicación de todos
los bautizados en el compromiso misionero de la Iglesia que ya quedó claramente
señalado en los documentos del Concilio Vaticano II.
Patxi Fano ha preparado estos
dibujos, como siempre, geniales y Nico Montero un himno precioso compuesto para
esta ocasión y para el Domund 2019. ¡Muchas gracias a los dos por vuestro
trabajo!