martes, 23 de marzo de 2021

Domingo de ramos

Entrada triunfal en Jerusalén - Marcos 11, 1-10

Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: - Id a la aldea de enfrente, y cuando entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: "El Señor lo necesita", y lo devolverá pronto. Fueron y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron: - ¿Por qué tenéis que desatar el borrico? Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás, gritaban: - ¡Viva, bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David! ¡Viva el Altísimo!

Explicación

Jesús entró en Jerusalén montado en un asno y fue aclamado por toda la gente que le recibió diciendo: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor Dios!. ¡Bendito el que viene a salvarnos! Los amigos de Jesús, de todos los tiempos y lugares, celebramos una vez al año esta fiesta del Domingo de Ramos y nos preparamos para vivir con él la semana más importante de los amigos de Jesús, que se llama Semana Santa.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández







domingo, 14 de marzo de 2021

Año de San José y Patris Corde (Fano)

Próximos a celebrar la fiesta de San José en éste su año, Fano nos regala estos dibujos siguiendo la carta Patris Corde del Papa Francisco sobre San José. Muchas gracias por tu generosidad.

 




















martes, 9 de marzo de 2021

Evangelio Domingo 21 de marzo

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

Jesús anuncia su glorificación por la muerte - Juan 12, 20-23

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos gentiles; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: - Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: - Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama así mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guarda para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre le premiará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré? : Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora, Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: - Lo he glorificado y volveré a glorificarlo. La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: - Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando sea yo elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.

Explicación

Un día Jesús dijo a Felipe y a Andrés, dos amigos suyos, que sólo cuando el grano de trigo que se siembra en la tierra, se pudre y se muere dentro de ella, puede renacer y llegar a ser una espiga llena de vitalidad. Les quiso decir que si querían hacer mucho bien, tenían que morir a sus caprichos y pensar en los demás, y dejar de pensar en triunfalismos y en grandes reinos. Después les invitó a seguirle.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández





lunes, 8 de marzo de 2021

Evangelio Domingo 14 de marzo

 CUARTO DOMINGO DE CUARESMA

Diálogo con Nicodemo - Juan 3, 14-21

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: - Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del Hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él, no será condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el Hijo único de Dios. Esta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.

Explicación

Cuando somos egoístas, violentos y aprovechados llenamos de oscuridad y dolor la vida de los demás y la nuestra. No tenemos nada que ver con Jesús que lleno de bondad, de generosidad y solidario con todos, llenaba de luz sus vidas. Jesús choca con la oscuridad. Y nosotros ¿cuándo somos luz? ¿cuándo somos de Jesús?.





domingo, 28 de febrero de 2021

Evangelio Domingo 7 de marzo

 TERCER DOMINGO DE cuaresma

La purificación del Templo - Juan 2, 13-25

En aquel tiempo se acercaba la Pascua de los Judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote con cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendías palomas les dijo: - Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre. Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: "El celo de tu casa me devora" Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: - ¿Qué signos nos muestras para obrar así? Jesús contestó: - Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Los judíos replicaron: - Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días? Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Explicación

Jesús se enfadó mucho con los que habían convertido el Templo de Jerusalén en una gran superficie de comerciantes, cambistas de monedas y aprovechados, y les dijo, arrojando por los suelos sus mostradores: Quitad todo esto de aquí, porque este es un lugar es de oración sencilla y confiada con Dios.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández







El lavatorio de Tintoretto - semana 1 de marzo




domingo, 21 de febrero de 2021

Evangelio Domingo 28 de febrero

 SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

Transfiguración del Señor - Marcos 9, 1-9

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: - Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaban asustados, y no sabían lo que decían. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: - Este es mi Hijo amado; escuchadlo. De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Explicación

Un día Jesús compartió con sus amigos un secreto y les dijo que después de morir vencería a la muerte y resucitaría. Esto se lo manifestó para darles ánimos, de tal modo que cuando le vieran morir en la cruz no perdieran la esperanza del todo y recordaran lo del monte Tabor, cuando él se les apareció revestido de luz.

 Evangelio dialogado

APÓSTOL 1: Maestro, ¿dónde vamos? Por aquí no hay ningún pueblo.

APÓSTOL 2: El camino es cada vez más difícil. Estamos muy cansados.

APÓSTOL 1: ¡Tengo los pies hechos polvo!

APÓSTOL 2: ¡Yo no puedo dar un paso más!

JESÚS: Está bien, podéis descansar en la fuente que hemos dejado hace un momento.

APÓSTOL 1: Gracias, Maestro. Y tú ¿qué vas a hacer?

JESÚS: Voy a subir a ese monte de ahí.

APÓSTOL 2: ¡Está muy lejos! Tardarás más de cuatro horas.

JESÚS: No importa. Pedro, Santiago, Juan... ¿queréis subir conmigo?

APÓSTOL 1: ¡Vale, Maestro! Hace tiempo que no subo al Tabor.

APÓSTOL 2: Será una buena caminata. ¡No perdamos tiempo!

APÓSTOL 1: Desde luego. ¡Vamos ya!

JESÚS: Vosotros esperadnos en la fuente.

APÓSTOL 1: Está bien, pero no os canséis demasiado.

APÓSTOL 2: Amigos, vamos a la fuente.

APÓSTOL 1: ¡Vaya subida...! Ya no me acordaba... Ha sido difícil, ¿eh?

APÓSTOL 2: Estoy tan cansado que me voy a tumbar a echar un sueñecito.

APÓSTOL 1: Yo también. No sé cómo el Maestro puede aguantar tanto.

JESÚS: Descansad un rato. Voy a rezar un poco más arriba. ¡Moisés, Elías, bienvenidos!

MOISÉS: ¡Hola, Jesús! ¿Cómo te va por la tierra?

JESÚS: Regular, a veces es difícil cumplir la voluntad del Padre.

ELÍAS: Pero sabes que te quiere y que siempre está contigo.

APÓSTOL 1: Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías.

APÓSTOL 2: ¡Pedro, Pedro, ven! ¡No sabes lo que dices!

Voz en OFF: Éste es mi Hijo amado, escuchadlo.

JESÚS: Bajemos ya, los otros nos esperan.

APÓSTOL 1: ¡Anda que cuando les contemos lo que hemos visto!

JESÚS: ¡No! No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández