lunes, 13 de junio de 2022

Evangelio Domingo 19 de Junio

Solemnidad del Corpus Christi

Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,11b-17):

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban.

Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.»

Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.»

Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres.

Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.»

Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

Explicación

La solemnidad del Corpus Christi nos recuerda la singular y particular importancia que Jesús daba al comer juntos en torno a una misma mesa. Las comidas de Jesús fueron gestos y acciones proféticas. Quien se aproxima al Misterio de Jesús no puede eludir el profundo significado religioso y el valor transcendente que el mismo Jesús quiso imprimir a la comensalidad. Sirvan como ejemplo los relatos de la multiplicación de los panes y los peces, las bodas de Caná, la conversación entre Jesús y la sirio-fenicia, la comida en la casa de Simón…

Cuando los seguidores de Jesús se volvieron a reunir tras su muerte, ahora ya sin Jesús, con la sola fuerza en la convicción de su nueva presencia resucitada, hasta el punto de que podemos hablar de la comunidad del Resucitado, lo hacen, como nos relatan los textos del Nuevo Testamento, celebrando una comida y partiendo y repartiendo el pan, tal como lo habían visto hacer al mismo Jesús. Es más, las narraciones sobre Jesús, que después pasaron a ser relatos a cerca de Jesús, origen de los Evangelios, se fraguaron en estas comidas de fraternidad.

El sencillo pueblo cristiano, y en lucha frente a las autoridades eclesiásticas, comprendió de una forma más plena y auténtica el sentido profundo de la Cena del Señor hasta el punto que, llevado de su ‘sentido de la fe’, consiguió durante la Edad Media europea hacer de la celebración vespertina del Jueves Santo, la Cena del Señor, una solemnidad particular, pasado el tiempo de Pascua, para realzar y celebrar con total alegría y regocijo la institución de la Eucaristía, esto es, el memorial por el cual Jesús se hace ‘real’, simbólica y sacramentalmente, bajo las especies y signos de pan y de vino en torno a una mesa compartida.

Fray Manuel Jesús Romero Blanco O.P.



martes, 7 de junio de 2022

Visita a Cáritas de Binéfar

Los alumnos de sexto visitaron ayer Cáritas de Binéfar. Begoña, Mª José, Mapi y Julia nos explicaron la labor de Cáritas en Binéfar y en el mundo. Después de esta explicación visitamos sus instalaciones: oficina de acogida, taller ocupacional Nazaret, la despensa de alimentos, el rastrillo y la tienda Contigo. Además, nos invitaron a almorzar. Aprovechamos la visita para hacer entrega del dinero recaudado en el mercadillo, 800,95€, que esperamos sirva de mucha ayuda. Agradecemos su recibimiento y volveremos a vernos el año que viene.














lunes, 6 de junio de 2022

Evangelio domingo 12 de junio

La venida del Paráclito - Juan 16, 12-15

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: - Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas ahora; cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. El me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo comunicará

Explicación

¡Tened confianza !, dice Jesús a sus amigos. El ESPÍRITU os acompañará hasta la verdad plena, siguiendo el camino que YO recorrí, cumpliendo el deseo de mi PADRE.

Evangelio dialogado

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD –C- (Jn 16, 12-15)

Jesús: Amigos, ahora me voy al que me ha enviado

Discípulo1: ¿Dónde vas? No te vayas, Maestro.

Discípulo2: Te quedan muchas cosas por decirnos. Nos las tienes que decir antes de que te vayas, Maestro.

Jesús: Es que no podéis cargar con ellas por ahora. Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena.

Discípulo1: Un espíritu... y nos guiará.

Jesús: Tranquilos, lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye. Os comunicará lo que está por venir.

Discipulo2: A ver si ahora va a tirar por tierra todo tu trabajo y tu doctrina.

Jesús: Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.

Discípulo1: ¿Seguro, Maestro? Yo no me fío nada de ese “espíritu”, vendrá con ideas propias y nos liará más todavía.

Discípulo2: Yo creo que no.

Discípulo1: ¿Por qué?

Discípulo2: Porque el Espíritu de la Verdad viene de Dios.

Discípulo1: ¿Y qué tiene que ver eso?

Discípulo2: Que todo lo que tiene el Padre Dios es de Jesús.

Discípulo1: Entonces... ¡todo queda en familia!, ¿verdad, Maestro?

Discípulo2: No hombre, no, ¡qué va a quedar! Se transmite, ¿no es cierto, Jesús?

Jesús: Claro, ya os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.

Discípulo1: ¿Habéis entendido algo? Posiblemente no demasiado, así que el Espíritu de la Verdad tendrá que hacer un buen trabajo con vosotros.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández




sábado, 4 de junio de 2022

Mercadillo solidario

Damos las gracias a toda la comunidad educativa del CEIP Víctor Mendoza, y en especial, a los alumnos de sexto, por la colaboración en este tradicional mercadillo solidario que nos ha permitido recaudar 800,95 € que se donarán el próximo lunes a Cáritas de Binéfar. ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, CEIP VÍCTOR MENDOZA!!!


















lunes, 30 de mayo de 2022

Evangelio Domingo 5 de junio

Pentecostés - Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: - Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: - Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: - Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos

Explicación

Después de la experiencia de la Resurrección, los primeros discípulos y seguidores sienten en ellos la presencia de una FUERZA interior y la claridad de una LUZ, que les ayuda a vivir como Jesús les había enseñado. Ese aliento de vida y de paz es el Espíritu de Jesús que ellos acogen. Aquél que les prometió enviar cuando él regresara al lado de su Padre.

Evangelio dialogado

Domingo de Pentecostés –ciclo C- (Jn 20,19-23)

Narrador: Escuchad, amigos y amigas, voy a contaros lo que sucedió tras la resurrección de Jesús. Los discípulos estaban en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos.

Discípulo1: ¿Y qué habían hecho los judíos para tenerles miedo?

Narrador: Acusaron a Jesús falsamente y consiguieron que Pilato le condenara a morir en la cruz.

Discípulo2: Y los discípulos temían que se les acusara también. ¡Qué cobardes!

Narrador: ¿Qué haríamos en su lugar? Jesús era su fuerza y su refugio. Además ellos soñaban con un Mesías victorioso. De hecho, lo abandonaron todo por seguirle, y ¡menuda decepción! Sin embargo, escuchad: Ha anochecido, es el día primero de la semana… Y de repente una voz les sorprende y les dice:

Jesús: ¡Paz a vosotros!

Discípulos: Es el Maestro, es el Señor… ¡Ha resucitado!... no es posible.

Jesús: No tengáis miedo. Mirad mis manos, mirad mi costado. Soy yo, Jesús, el Maestro.

Discípulo1: ¡Qué bien, Maestro…, has vuelto Jesús!

Discípulo2: Tu presencia nos anima y reconforta, ¡ya no tenemos miedo! ¡Qué alegría tenerte aquí!

Discípulo1: Sí, sí, qué alegría. Gracias por acordarte de nosotros.

Jesús: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo.

Discípulo2: Perdona, Maestro...pero... ¿para qué queremos nosotros a ese Espíritu?

Discípulo1: ¡Claro!, alguien tendrá que ayudarnos... iluminarnos... guiarnos y... cambiarnos por dentro ¿no crees? … ¡Falta nos hace!

Narrador: Y Jesús queriendo darles confianza y ánimo, les dice:

Jesús: A quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados y a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández.







lunes, 23 de mayo de 2022

Evangelio Domingo 29 de mayo

La Ascensión - Lucas 24, 46-53

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: - Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto. Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo). Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios

Explicación

Los amigos de Jesús ya sabemos que él no es como una nave espacial, que terminada su aventura en la tierra, asciende entre las nubes. Lo que dice el evangelio de hoy es, que Jesús Resucitado comparte la VIDA de su Padre: está junto a él. Y para explicarlo, le hacen ascender, porque según el sentir del pueblo judío, Dios habita en las alturas. Pero nosotros sabemos que Dios está donde hay amor. Arriba, abajo o en medio, ¿no ?

Evangelio dialogado

ASCENSIÓN DEL SEÑOR – “C” (Lc. 24, 46-53)

NARRADOR: En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

JESÚS: Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión a todos los pueblos, empezando por Jerusalén.

DISCÍPULO1: Señor, ¿Y cómo se va a llevar a cabo esto?

JESÚS: Vosotros sois mis testigos.

DISCÍPULO2: ¿Y si no nos quieren creer?

JESÚS: Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido.

DISCÍPULO1: ¿Y qué tenemos que hacer nosotros?

JESÚS: Vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza que os enviará mi Padre.

NARRADOR: Después los sacó hasta Betania y, levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo.

DISCÍPULO1: Oye, chicos… ¿qué está sucediendo?

NARRADOR: Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría.

DISCÍPULO2: Ahora tenemos que proclamar que ¡El Señor vino a salvarnos!, que Jesús ¡ha resucitado! Tenemos que dar testimonio de todo lo que hemos vivido con el Maestro.

NARRADOR: Y desde aquel día ya no tuvieron más miedo y comenzaron a predicar en el templo bendiciendo a Dios.

 Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández






lunes, 16 de mayo de 2022

Evangelio Domingo 22 de mayo

Anuncio del envío del Espíritu Santo - Juan 14, 23-29

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos; - El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado ahora que estoy a vuestro lado; pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el padre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy: No os la doy como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado". Si me amarais os alegraríais de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda sigáis creyendo.

Explicación

Si me amáis, dice Jesús a sus amigos, guardaréis mi Palabra, y mi Padre os amará. Y mi Padre y yo ocuparemos vuestro corazón, que será, también, nuestra casa, donde vivamos. Os dejo mi Paz. Os doy la Paz. Vivid en Paz.

Evangelio dialogado

Sexto Domingo de Pascua –C- (Jn 14,23-29)

Niño1: Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros que te amamos?

Jesús: Guardad mi palabra.

Niño2: ¿Y eso por qué?

Jesús: Porque mi padre os amará y vendremos a vosotros y haremos morada dentro de vosotros.

Niño1: ¿Y si no guardamos tu palabra? ¿Qué te indicamos con eso? Jesús: Que no me amáis.

Niño2: ¿No te parece que lo que dices es muy fuerte?

Jesús: La Palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.

Niño1: Algunas veces cuesta entenderte, Maestro.

Jesús: No os preocupéis, mientras esté a vuestro lado os seguiré hablando. Y cuando yo no esté, será el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre, el que os enseñe.

Niño2: ¿Y si se nos olvida lo que nos has dicho?

Jesús: Él también os lo recordará. Amigos, la paz os dejo, mi paz os doy.

Niño1. No será tu paz como la del mundo. Ya ves qué panorama.

Jesús: Estad tranquilos, pues mi paz no es como la del mundo.

Niño2: No podemos evitarlo, Jesús, tenemos miedo, estamos acobardados.

Jesús: ¿Por qué?

Niño1: Porque nos has dicho que te vas.

Jesús: Sí, pero volveré pronto a vuestro lado.

Niño2: Pero no será lo mismo, te queremos con nosotros. ¡Cómo no vamos a estar tristes si te vas!

Jesús: Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre. Porque el Padre es más que yo.

Niño1: ¿Y por qué nos dices eso ahora?

Jesús: Para que cuando suceda, sigáis creyendo.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández