¡Felices vacaciones! Continuaremos a la vuelta ...
lunes, 20 de junio de 2022
lunes, 13 de junio de 2022
Evangelio Domingo 19 de Junio
Solemnidad del Corpus Christi
Lectura del santo evangelio según
san Lucas (9,11b-17):
En aquel tiempo, Jesús se puso a
hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban.
Caía la tarde, y los Doce se le
acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de
alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.»
Él les contestó: «Dadles vosotros
de comer.»
Ellos replicaron: «No tenemos más
que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo
este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres.
Jesús dijo a sus discípulos:
«Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.»
Lo hicieron así, y todos se
echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo,
pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos
para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron
las sobras: doce cestos.
Explicación
La solemnidad del Corpus Christi
nos recuerda la singular y particular importancia que Jesús daba al comer
juntos en torno a una misma mesa. Las comidas de Jesús fueron gestos y acciones
proféticas. Quien se aproxima al Misterio de Jesús no puede eludir el profundo
significado religioso y el valor transcendente que el mismo Jesús quiso
imprimir a la comensalidad. Sirvan como ejemplo los relatos de la multiplicación
de los panes y los peces, las bodas de Caná, la conversación entre Jesús y la
sirio-fenicia, la comida en la casa de Simón…
Cuando los seguidores de Jesús se
volvieron a reunir tras su muerte, ahora ya sin Jesús, con la sola fuerza en la
convicción de su nueva presencia resucitada, hasta el punto de que podemos
hablar de la comunidad del Resucitado, lo hacen, como nos relatan los textos
del Nuevo Testamento, celebrando una comida y partiendo y repartiendo el pan,
tal como lo habían visto hacer al mismo Jesús. Es más, las narraciones sobre
Jesús, que después pasaron a ser relatos a cerca de Jesús, origen de los
Evangelios, se fraguaron en estas comidas de fraternidad.
El sencillo pueblo cristiano, y
en lucha frente a las autoridades eclesiásticas, comprendió de una forma más
plena y auténtica el sentido profundo de la Cena del Señor hasta el punto que,
llevado de su ‘sentido de la fe’, consiguió durante la Edad Media europea hacer
de la celebración vespertina del Jueves Santo, la Cena del Señor, una solemnidad
particular, pasado el tiempo de Pascua, para realzar y celebrar con total
alegría y regocijo la institución de la Eucaristía, esto es, el memorial por el
cual Jesús se hace ‘real’, simbólica y sacramentalmente, bajo las especies y
signos de pan y de vino en torno a una mesa compartida.
Fray Manuel Jesús Romero Blanco O.P.
martes, 7 de junio de 2022
Visita a Cáritas de Binéfar
lunes, 6 de junio de 2022
Evangelio domingo 12 de junio
La venida del Paráclito - Juan 16, 12-15
En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos: - Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con
ellas ahora; cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la
verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os
comunicará lo que está por venir. El me glorificará, porque recibirá de mí lo
que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho
que tomará de lo mío y os lo comunicará
Explicación
¡Tened confianza !, dice Jesús a
sus amigos. El ESPÍRITU os acompañará hasta la verdad plena, siguiendo el
camino que YO recorrí, cumpliendo el deseo de mi PADRE.
Evangelio dialogado
DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
–C- (Jn 16, 12-15)
Jesús: Amigos, ahora me
voy al que me ha enviado
Discípulo1: ¿Dónde vas? No
te vayas, Maestro.
Discípulo2: Te quedan
muchas cosas por decirnos. Nos las tienes que decir antes de que te vayas,
Maestro.
Jesús: Es que no podéis
cargar con ellas por ahora. Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os
guiará hasta la verdad plena.
Discípulo1: Un espíritu...
y nos guiará.
Jesús: Tranquilos, lo que
hable no será suyo: hablará de lo que oye. Os comunicará lo que está por venir.
Discipulo2: A ver si ahora
va a tirar por tierra todo tu trabajo y tu doctrina.
Jesús: Él me glorificará,
porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Discípulo1: ¿Seguro,
Maestro? Yo no me fío nada de ese “espíritu”, vendrá con ideas propias y nos
liará más todavía.
Discípulo2: Yo creo que
no.
Discípulo1: ¿Por qué?
Discípulo2: Porque el
Espíritu de la Verdad viene de Dios.
Discípulo1: ¿Y qué tiene
que ver eso?
Discípulo2: Que todo lo
que tiene el Padre Dios es de Jesús.
Discípulo1: Entonces...
¡todo queda en familia!, ¿verdad, Maestro?
Discípulo2: No hombre, no,
¡qué va a quedar! Se transmite, ¿no es cierto, Jesús?
Jesús: Claro, ya os he
dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.
Discípulo1: ¿Habéis
entendido algo? Posiblemente no demasiado, así que el Espíritu de la Verdad
tendrá que hacer un buen trabajo con vosotros.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández
sábado, 4 de junio de 2022
Mercadillo solidario
Damos las gracias a toda la comunidad educativa del CEIP Víctor Mendoza, y en especial, a los alumnos de sexto, por la colaboración en este tradicional mercadillo solidario que nos ha permitido recaudar 800,95 € que se donarán el próximo lunes a Cáritas de Binéfar. ¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS, CEIP VÍCTOR MENDOZA!!!
lunes, 30 de mayo de 2022
Evangelio Domingo 5 de junio
Pentecostés - Juan 20, 19-23
Al anochecer de aquel día, el día
primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas
cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les
dijo: - Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y
los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: - Paz a
vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y dicho esto,
exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: - Recibid el Espíritu Santo; a
quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los
retengáis, les quedan retenidos
Explicación
Después de la experiencia de la
Resurrección, los primeros discípulos y seguidores sienten en ellos la
presencia de una FUERZA interior y la claridad de una LUZ, que les ayuda a
vivir como Jesús les había enseñado. Ese aliento de vida y de paz es el
Espíritu de Jesús que ellos acogen. Aquél que les prometió enviar cuando él
regresara al lado de su Padre.
Evangelio dialogado
Domingo de Pentecostés –ciclo C-
(Jn 20,19-23)
Narrador: Escuchad, amigos
y amigas, voy a contaros lo que sucedió tras la resurrección de Jesús. Los
discípulos estaban en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los
judíos.
Discípulo1: ¿Y qué habían
hecho los judíos para tenerles miedo?
Narrador: Acusaron a Jesús
falsamente y consiguieron que Pilato le condenara a morir en la cruz.
Discípulo2: Y los
discípulos temían que se les acusara también. ¡Qué cobardes!
Narrador: ¿Qué haríamos en
su lugar? Jesús era su fuerza y su refugio. Además ellos soñaban con un Mesías
victorioso. De hecho, lo abandonaron todo por seguirle, y ¡menuda decepción!
Sin embargo, escuchad: Ha anochecido, es el día primero de la semana… Y de
repente una voz les sorprende y les dice:
Jesús: ¡Paz a vosotros!
Discípulos: Es el Maestro,
es el Señor… ¡Ha resucitado!... no es posible.
Jesús: No tengáis miedo.
Mirad mis manos, mirad mi costado. Soy yo, Jesús, el Maestro.
Discípulo1: ¡Qué bien,
Maestro…, has vuelto Jesús!
Discípulo2: Tu presencia
nos anima y reconforta, ¡ya no tenemos miedo! ¡Qué alegría tenerte aquí!
Discípulo1: Sí, sí, qué
alegría. Gracias por acordarte de nosotros.
Jesús: Paz a vosotros.
Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu
Santo.
Discípulo2: Perdona,
Maestro...pero... ¿para qué queremos nosotros a ese Espíritu?
Discípulo1: ¡Claro!,
alguien tendrá que ayudarnos... iluminarnos... guiarnos y... cambiarnos por
dentro ¿no crees? … ¡Falta nos hace!
Narrador: Y Jesús queriendo
darles confianza y ánimo, les dice:
Jesús: A quienes les
perdonéis los pecados, les quedan perdonados y a quienes se los retengáis, les
quedan retenidos.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez
Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández.
lunes, 23 de mayo de 2022
Evangelio Domingo 29 de mayo
La Ascensión - Lucas 24, 46-53
En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos: - Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los
muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de
los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois
testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos
en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto. Después los sacó
hacia Betania, y levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se
separó de ellos (subiendo hacia el cielo). Ellos se volvieron a Jerusalén con gran
alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios
Explicación
Los amigos de Jesús ya sabemos
que él no es como una nave espacial, que terminada su aventura en la tierra,
asciende entre las nubes. Lo que dice el evangelio de hoy es, que Jesús
Resucitado comparte la VIDA de su Padre: está junto a él. Y para explicarlo, le
hacen ascender, porque según el sentir del pueblo judío, Dios habita en las
alturas. Pero nosotros sabemos que Dios está donde hay amor. Arriba, abajo o en
medio, ¿no ?
Evangelio dialogado
ASCENSIÓN DEL SEÑOR – “C” (Lc.
24, 46-53)
NARRADOR: En aquel tiempo dijo
Jesús a sus discípulos:
JESÚS: Así estaba escrito: el
Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre
se predicará la conversión a todos los pueblos, empezando por Jerusalén.
DISCÍPULO1: Señor, ¿Y cómo se va
a llevar a cabo esto?
JESÚS: Vosotros sois mis
testigos.
DISCÍPULO2: ¿Y si no nos quieren
creer?
JESÚS: Yo os enviaré lo que mi
Padre ha prometido.
DISCÍPULO1: ¿Y qué tenemos que
hacer nosotros?
JESÚS: Vosotros quedaos en la
ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza que os enviará mi Padre.
NARRADOR: Después los sacó hasta
Betania y, levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía se separó
de ellos, subiendo hacia el cielo.
DISCÍPULO1: Oye, chicos… ¿qué
está sucediendo?
NARRADOR: Ellos se postraron ante
él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría.
DISCÍPULO2: Ahora tenemos que
proclamar que ¡El Señor vino a salvarnos!, que Jesús ¡ha resucitado! Tenemos
que dar testimonio de todo lo que hemos vivido con el Maestro.
NARRADOR: Y desde aquel día ya no
tuvieron más miedo y comenzaron a predicar en el templo bendiciendo a Dios.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr.
Javier Espinosa Fernández
lunes, 16 de mayo de 2022
Evangelio Domingo 22 de mayo
Anuncio del envío del Espíritu Santo - Juan 14, 23-29
En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos; - El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y
vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis
palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado ahora que estoy a vuestro lado; pero el Paráclito, el Espíritu
Santo, que enviará el padre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando
todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy: No os la doy como la da
el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir:
"Me voy y vuelvo a vuestro lado". Si me amarais os alegraríais de que
me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de
que suceda, para que cuando suceda sigáis creyendo.
Explicación
Si me amáis, dice Jesús a sus
amigos, guardaréis mi Palabra, y mi Padre os amará. Y mi Padre y yo ocuparemos
vuestro corazón, que será, también, nuestra casa, donde vivamos. Os dejo mi
Paz. Os doy la Paz. Vivid en Paz.
Evangelio dialogado
Sexto Domingo de Pascua –C- (Jn
14,23-29)
Niño1: Maestro, ¿qué
debemos hacer nosotros que te amamos?
Jesús: Guardad mi palabra.
Niño2: ¿Y eso por qué?
Jesús: Porque mi padre os
amará y vendremos a vosotros y haremos morada dentro de vosotros.
Niño1: ¿Y si no guardamos
tu palabra? ¿Qué te indicamos con eso? Jesús: Que no me amáis.
Niño2: ¿No te parece que
lo que dices es muy fuerte?
Jesús: La Palabra que
estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Niño1: Algunas veces
cuesta entenderte, Maestro.
Jesús: No os preocupéis,
mientras esté a vuestro lado os seguiré hablando. Y cuando yo no esté, será el
Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre, el que os enseñe.
Niño2: ¿Y si se nos olvida
lo que nos has dicho?
Jesús: Él también os lo
recordará. Amigos, la paz os dejo, mi paz os doy.
Niño1. No será tu paz como
la del mundo. Ya ves qué panorama.
Jesús: Estad tranquilos,
pues mi paz no es como la del mundo.
Niño2: No podemos
evitarlo, Jesús, tenemos miedo, estamos acobardados.
Jesús: ¿Por qué?
Niño1: Porque nos has
dicho que te vas.
Jesús: Sí, pero volveré
pronto a vuestro lado.
Niño2: Pero no será lo
mismo, te queremos con nosotros. ¡Cómo no vamos a estar tristes si te vas!
Jesús: Si me amarais, os
alegraríais de que vaya al Padre. Porque el Padre es más que yo.
Niño1: ¿Y por qué nos
dices eso ahora?
Jesús: Para que cuando
suceda, sigáis creyendo.
Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández





























