lunes, 2 de junio de 2025

Evangelio Domingo 8 de junio

Apariciones a los discípulos - Juan 20, 19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: - Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseño las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: -Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: - Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

Explicación

Cuando mataron a Jesús, sus amigos pasaron mucho miedo y se escondieron. Pero él, para ayudarles, volvió a su lado y les dijo: No tengáis miedo, ni os acobardéis. Al contrario tened en vuestro corazón y en vuestras manos las llaves de la paz, y con ella abrid a todos las puertas de la alegría y la paz. Y diciendo esto les comunicó su Espíritu, es decir su Amor, para que fueran mensajeros de amistad y unidad entre las personas.

Evangelio dialogado

Te ofrecemos una versión del Evangelio del domingo en forma de diálogo, que puede utilizarse para una lectura dramatizada.

NARRADOR: Al anochecer que aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Escuchemos cuál era su conversación:

DISCÍPULO1: Oye, nos estamos pasando. A qué viene tanto misterio. Parecemos ratones escondidos viviendo en la oscuridad, y encerrados todo el día.

DISCÍPULO2: Mira el valiente. Sal tú y da la cara. Puede que ahora vengan a por nosotros. No lo olvides: somos sus seguidores, estábamos con Él.

DISCÍPULO1: Sí, sí. Ya me doy perfecta cuenta de qué seguidores se rodeó. Somos todos unos cobardicas.

DISCÍPULO2: Hay momentos, majo, en los que resulta difícil ser valiente.

NARRADOR: Por eso Jesús les prometió enviarles a "alguien", que les ayudaría a entender mejor sus palabras y estar más preparados.

DISCÍPULO1: Sí, él nos decía que es "alguien" nos quitará el miedo y nos transformará en hombres nuevos.

DISCÍPULO2: Sí, y que nos haría capaces de transformar el mundo.

NARRADOR: En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

JESÚS: ¡Paz a vosotros!

DISCÍPULO1: ¿Eres el Maestro de verdad? ¿No vas a dejarnos solos?

NARRADOR: Jesús les enseñó las manos y el costado y los discípulos se llenaron de alegría al ver a Jesús.

DISCÍPULO2: Pues claro que es el Maestro. Es el Señor.

JESÚS: Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. Paz a vosotros. Recibid el Espíritu Santo. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández













miércoles, 28 de mayo de 2025

Visita Iglesia Parroquial San Pedro apóstol de Binéfar

Hoy miércoles los alumnos de Religión Católica de 5º han visitado la Iglesia Parroquial San Pedro apóstol de Binéfar. Después de todo lo aprendido durante el curso, han realizado una explicación guiada de los elementos más destacables del templo: su historia, estilo arquitectónico, capilla del Santo Cristo, capilla de la Inmaculada, capilla del Pilar.... Después de esta explicación, han tenido que averiguar el nombre de otros elementos importantes en el templo que han localizado y apuntantado en la ficha. Agradecemos a José Antonio Castán, el párroco,  su atención y explicaciones. Posteriormente le hemos entregdo un imán y una poesía de la iglesia.












martes, 20 de mayo de 2025

Mercadillo Solidario 2025

El próximo día 6 de junio tendrá lugar el mercadillo solidario a beneficio de Cáritas de Binéfar que preparan los alumnos de Religión Católica. Durante toda la mañana cada clase de Primaria podrá colaborar de manera voluntaria comprando los productos del mercadillo. El dinero recaudado se entregará el próximo día 9 de junio en la visita que los alumnos de sexto hacen a las instalaciones de Cáritas Binéfar. ¡Colabora con esta buena causa! ¡Somos solidarios cuando ayudamos a los demás!

domingo, 18 de mayo de 2025

Evangelio Domingo 1 de junio

La Ascensión - Lucas 24, 46-53

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: - Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Y vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto. Después los sacó hacia Betania, y levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos (subiendo hacia el cielo). Ellos se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios

Explicación

Los amigos de Jesús ya sabemos que él no es como una nave espacial, que terminada su aventura en la tierra, asciende entre las nubes. Lo que dice el evangelio de hoy es, que Jesús Resucitado comparte la VIDA de su Padre: está junto a él. Y para explicarlo, le hacen ascender, porque según el sentir del pueblo judío, Dios habita en las alturas. Pero nosotros sabemos que Dios está donde hay amor. Arriba, abajo o en medio, ¿no ?

Evangelio dialogado

ASCENSIÓN DEL SEÑOR – “C” (Lc. 24, 46-53)

NARRADOR: En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

JESÚS: Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión a todos los pueblos, empezando por Jerusalén.

DISCÍPULO1: Señor, ¿Y cómo se va a llevar a cabo esto?

JESÚS: Vosotros sois mis testigos.

DISCÍPULO2: ¿Y si no nos quieren creer?

JESÚS: Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido.

DISCÍPULO1: ¿Y qué tenemos que hacer nosotros?

JESÚS: Vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza que os enviará mi Padre.

NARRADOR: Después los sacó hasta Betania y, levantando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo.

DISCÍPULO1: Oye, chicos… ¿qué está sucediendo?

NARRADOR: Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría.

DISCÍPULO2: Ahora tenemos que proclamar que ¡El Señor vino a salvarnos!, que Jesús ¡ha resucitado! Tenemos que dar testimonio de todo lo que hemos vivido con el Maestro.

NARRADOR: Y desde aquel día ya no tuvieron más miedo y comenzaron a predicar en el templo bendiciendo a Dios.

 Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández







Evangelio Domingo 25 de mayo





Si me amáis, dice Jesús a sus amigos, guardaréis mi Palabra, y mi Padre os amará. Y mi Padre y yo ocuparemos vuestro corazón, que será, también, nuestra casa, donde vivamos. Os dejo mi Paz. Os doy la Paz. Vivid en Paz.

Evangelio dialogado
Sexto Domingo de Pascua –C- (Jn 14,23-29)
Niño1: Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros que te amamos?
Jesús: Guardad mi palabra.
Niño2: ¿Y eso por qué?
Jesús: Porque mi padre os amará y vendremos a vosotros y haremos morada dentro de vosotros.
Niño1: ¿Y si no guardamos tu palabra? ¿Qué te indicamos con eso?
Jesús: Que no me amáis.
Niño2: ¿No te parece que lo que dices es muy fuerte?
Jesús: La Palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Niño1: Algunas veces cuesta entenderte, Maestro.
Jesús: No os preocupéis, mientras esté a vuestro lado os seguiré hablando. Y cuando yo no esté, será el Espíritu Santo que enviará el Padre en mi nombre, el que os enseñe.
Niño2: ¿Y si se nos olvida lo que nos has dicho?
Jesús: Él también os lo recordará. Amigos, la paz os dejo, mi paz os doy.
Niño1: No será tu paz como la del mundo. Ya ves qué panorama.
Jesús: Estad tranquilos, pues mi paz no es como la del mundo.
Niño2: No podemos evitarlo, Jesús, tenemos miedo, estamos acobardados.
Jesús: ¿Por qué?
Niño1: Porque nos has dicho que te vas.
Jesús: Sí, pero volveré pronto a vuestro lado.
Niño2: Pero no será lo mismo, te queremos con nosotros. ¡Cómo no vamos a estar tristes si te vas!
Jesús: Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre. Porque el Padre es más que yo.
Niño1: ¿Y por qué nos dices eso ahora?
Jesús: Para que cuando suceda, sigáis creyendo.

miércoles, 14 de mayo de 2025

Evangelio Domingo 18 de mayo

Mandamiento nuevo - Juan 13, 31-33a. 34-35

Cuando salió Judas del Cenáculo, dijo Jesús: - Ahora es glorificado el Hijo del hombre y Dios es glorificado en él (si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará). Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado. La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros.

Explicación

Hoy sólo un telegrama. Algo muy corto. Breve. Inolvidable. Lo más importante que dijo Jesús: QUE OS AMÉIS UNOS A OTROS COMO YO OS HE AMADO. ¡Practicadlo!.

Evangelio dialogado

QUINTO DOMINGO DE PASCUA –C- (Jn 13,31-33ª.34-35)

Jesús: Judas, lo que has de hacer, hazlo pronto.

discípulo1: ¿Dónde va Judas? ¿Falta alguna cosa para la cena?

Jesús: Judas y yo sabemos a dónde va. Los demás debéis escuchar con atención lo que voy a deciros.

discípulo2: Habla, Maestro, que te escuchamos.

Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.

discípulo1: Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo.

Jesús: Y lo glorificará pronto. Hijos míos, me queda poco, muy poco para estar junto a vosotros.

discípulo2: ¡No!, ¡No puede ser! ¡Tú no te irás nunca!

Jesús: Os doy un mandamiento nuevo. Que os améis unos a otros como yo os he amado.

discípulo1: Maestro, ¿qué señal nos darás para que los demás sepan que somos tus discípulos?

discípulo2: Sí, sí, ¿cómo podrán reconocernos?

Jesús: La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os améis unos a otros.

 Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández.







lunes, 5 de mayo de 2025

Evangelio Domingo 11 de mayo

El Buen Pastor - Juan 10, 27-30

En aquel tiempo dijo Jesús: - Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.

Explicación

En este evangelio, Jesús es presentado por los primeros cristianos como un Pastor Bueno. Y lo es porque nos conoce, nos quiere, le seguimos y apreciamos su voz. Es más, sabemos que dio su vida por nosotros, y que allí donde vayamos, nos acompañará. Es un Pastor Bueno, porque se desvive por sus ovejas.

Evangelio dialogado

Cuarto domingo de Pascua –C- (Jn 10, 27-30)

Narrador: Voy a contaros una conversación que mantuvo Jesús con un grupo de judíos en el Templo de Jerusalén durante la fiesta de la Dedicación.

Niño1: Yo conozco algunas fiestas judías, pero nunca oí hablar de la fiesta de la Dedicación. ¿Qué se celebraba en ella?

Narrador: Se celebraba la purificación del templo, que llevó a cabo Judas Macabeo allá por el año 164 antes de Cristo. Había sido profanado por Antíoco IV, rey de Siria, cuando conquistó Jerusalén.

Niño2: Los enemigos del pueblo judío debían de tener manía al Templo.

Narrador: El Templo representaba muchísimo para los judíos, pues su historia y su vida personal giraban en torno a él.

Niño1: ¿Y qué hicieron los que conquistaron el templo?

Narrador: Quitaron las costumbres judías e impusieron el culto a Júpiter Olímpico. Pero dejemos a un lado la historia y veamos lo que nos cuenta el Evangelio. Jesús se paseaba por el pórtico de Salomón, en el templo. Un grupo de judíos le rodeó y comenzaron a preguntarle.

Niño 1: ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspense? ¿Eres tú el Mesías?

Niño 2: ¿Eres tú el que esperamos o tenemos que esperar a otro?

Jesús: Os lo he dicho y no me habéis creído.

Niño 1: ¿Quién da testimonio de ti? ¿Quién te respalda?

Jesús: Las obras que yo hago. Si no creéis en mí, creed en mis obras.

Niño 2: Todos obramos en este mundo por alguna razón. ¿En nombre de quién obras tú?

Jesús: En nombre de mi Padre que está en los cielos.

Judío1: ¡Eso no puede ser, estás mintiendo! ¡Cómo vas a ser tú Hijo de Dios! Ya ves que nosotros no creemos en ti.

Jesús: Porque vosotros no sois de mis ovejas.

Judío2: ¡Aclara eso, vamos, acláralo!

Jesús: Es fácil de entender. Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.

Niño 1: Nadie sigue a otro sin recibir nada. ¿Qué les das tú a tus ovejas?

Jesús: La vida eterna.

Niño 2: ¿Eterna? Seguro que esas ovejas pronto morirán. O cualquiera te las arrebatará de las manos. Es la ley de la selva, amigo.

Jesús: Ni perecerán, ni nadie las arrebatará de mis manos.

Niño 1: ¿Por qué estás tan seguro? ¿Quién te dio esas ovejas?

Jesús: Esas ovejas me las dio mi Padre.

Niño 2: ¿Y por qué no te las podemos quitar?

Jesús: Porque nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre, ya que Él es más que todas las cosas.

Niño 1: ¿Qué relación tienes tú con el Padre? ¿Tan unido estás a él?

Jesús: Amigos, yo y el Padre somos uno.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández 









lunes, 28 de abril de 2025

Evangelio Domingo 4 de mayo

Aparición de Jesús en lago de Tiberíades - Juan 21, 1-19

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros discípulos suyos. Simón Pedro les dice: - Me voy a pescar. Ellos le contestan: - Vamos también nosotros contigo. Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: - Muchachos, ¿tenéis pescado? Ellos contestaron: - No. El les dice: - Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis. La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro: - Es el Señor. Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron a la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: - Traed de los peces que acabáis de coger. Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: - Vamos, almorzad. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Explicación

El evangelio de este domingo sigue haciendo normal la relación de Jesús resucitado con sus amigos. Él no es alguien que vivió con ellos sino ALGUIEN QUE ESTÁ con ellos. Esa presencia activa de Jesús les ayuda a echar las redes en el sitio que él les indica; les anima a no darse por vencidos a pesar de no haber tenido resultados en alguno de sus esfuerzos, y a tomar el alimento que el mismo Jesús les ofrece al concluir el trabajo. Y a Pedro que le había negado tres veces, le pone en situación favorable para que pueda afirmar, también por tres veces, que le quiere mucho. -Pedro, ¿ me amas ? -Sí, Jesús, tú sabes que te quiero. Hay que hacer como Jesús: crear situaciones favorables para que las personas nos digamos, de verdad, que nos queremos.

Evangelio dialogado

TERCER DOMINGO DE PASCUA –C- (Jn 21, 1-19)

Narrador: En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Simón: Me voy a pescar

Tomás: Espera, Simón, voy contigo

Discípulos: Nosotros también vamos

Narrador: Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla, pero los discípulos no sabían que era Jesús.

Jesús: ¡Eh, muchachos! ¿Tenéis pescado?

Discípulos: NO

Jesús: Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.

Discípulo1: Llevamos toda la noche y no hemos pescado un solo pez

Discípulo2: ¿Por qué hemos de hacerle caso? Querrá burlarse de nosotros. Es una tontería hacerlo.

Discípulo1: Tiramos la red a ver qué pasa. El fracaso ya lo tenemos. Con intentarlo no perdemos nada.

Simón: Una vez el Maestro nos hizo una invitación parecida.

Discípulo2: Probar no cuesta nada. Echémosla a ver qué ocurre.

Discípulos: Venga, probemos.

Discípulo1: ¡Cuánto pesa! ¡Estirad, estirad fuerte la red!

Discípulo2: Simón, aquel es el Señor

Simón: ¿Cómo? ¡Es verdad!

Narrador: Simón Pedro, al instante, se ató la túnica y se echo al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaban de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra ven unas brasas con un pescado puesto encima y con pan.

Jesús: Traed de los peces que acabáis de coger

Simón: Aquí tienes, Señor. ¡Y son muy grandes!

Jesús: ¿Habéis pescado mucho?

Tomás: Yo calculo que hemos pescado más de 150 peces grandes. Las redes estaban a rebosar. ¡Y no se han roto!

Jesús: Vale, venid a comer

Narrador: Comieron pan y pescado asado. Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntar a Jesús quién era, porque sabían bien que era el Señor resucitado de entre los muertos.
Después de haber comido, Jesús dice a Simón:

Jesús: Simón, ¿me amas más que éstos?

Simón: Sí, Señor, tú sabes que te quiero.

Jesús: Apacienta mis corderos

Narrador: Y Jesús vuelve a decirle por segunda y tercera vez a Pedro, que se pone triste:

Jesús: Simón, ¿me quieres?

Simón: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.

Jesús: Apacienta mis ovejas. Ahora, ven y sígueme.

Elaborado por: Fr. Emilio Díez Ordóñez y Fr. Javier Espinosa Fernández